15 diciembre 2019
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Entrevista con María Galiana: “No tengo nada que ver con Herminia”

“El mago”, de Juan Mayorga, llega el viernes y el sábado al Teatro Liceo de Salamanca

14 nov 2019 / 20:18 H.

Desde el rodaje de “Cuéntame”, donde es Herminia, María Galiana habla de “El mago”, de Juan Mayorga, que llega mañana viernes y el sábado al Teatro Liceo de Salamanca. José Luis García-Pérez, Ivana Heredia, Julia Piera, Tomás Pozzi y Clara Sanchís completan el reparto.

–“El mago” tiene a Mayorga como dramaturgo y director.

–Aparte de muy original, es una obra bastante sorprendente. A través de un mínimo hilo conductor —una señora que llega a un teatro, es hipnotizada por un mago y luego regresa a su casa—, Mayorga vierte conceptos muy interesantes sobre la dictadura, los magos... que se pueden extrapolar a situaciones políticas, sociales o familiares. Al principio tiene un tono muy de comedia y luego aparecen unos tintes dramáticos interesantes. La obra se sale de lo habitual.

–Habla de lo difícil que es atrapar la realidad.

–Y de cómo la realidad se nos presenta envuelta en “velos” que no sabemos analizar. Es una obra en clave de misterio sobre las relaciones humanas. Tiene un ritmo y una vitalidad que consiguen que los espectadores no dejen de atender. El público ni tose, señal de que la atención está captada todo el tiempo.

–Ya han vuelto las toses al teatro.

–Entre las toses y los móviles es tremendo para los actores. No solo porque te desconcentra, que es así, sino porque piensas: “Vaya por Dios, no he conseguido captar la atención del público”. Curiosamente, hay personas que les suena el móvil y no lo cogen, para disimular, con lo cual la situación es terrible.

–¿Qué claves le dio Mayorga para su personaje, que es la abuela de la casa?

–Mayorga tiene una forma de dirigir novedosa. Deja que cada uno de nosotros busque al personaje. Y es una persona extraordinariamente respetuosa con lo que el actor puede haber pensado. Quizás lo que hace es matizar y decir: “Me parece mejor que lleves al personaje por este lado o este otro”, pero son pequeñísimas orientaciones. Te deja a ver qué clase de abuela y madre de la protagonista, en mi caso, haces tú. Yo, francamente, me he inventado mi personaje.

–Hay un encuentro de Mayorga con profesionales de Salamanca este sábado.

–Va a encantar porque Juan Mayorga tiene una capacidad didáctica muy grande. Es profesor de dramaturgia y creación dramática. Es una gozada oírlo porque tiene muchísima capacidad de comunicación. Los coloquios después de la representación dan muchísimas orientaciones sobre sus obras, sobre “El mago” y sobre otras obras porque es un autor muy prolífico.

–¿Cómo lleva estar de gira, fuera de casa el fin de semana y entre semana rodar “Cuéntame”?

–Ya estamos terminando de rodar la temporada de “Cuéntame”, pero el último fin de semana hemos estado en Cuenca, Móstoles y Ávila... Volvimos de Ávila tarde y con un frío polar. Al día siguiente me recogieron a las 7:35 para rodar. La verdad es que cuesta. Pero sarna con gusto no pica, que decía mi madre.

–¿Y cómo se apaña para estudiar? Rodar series televisivas es un trabajo exigente.

–Tengo una gran suerte. Cuento con una memoria extraordinaria. Leo las cosas y me las aprendo, con lo cual me puedo permitir el lujo de dar un vistazo cuando llego al camerino. Hoy también me han recogido a las 7:35. Hemos llegado a las 8:00, he mirado las secuencias que tengo que grabar y a las 9:15 me han llamado para rodar. La memoria no me falla y toco madera. Creo que es porque he pasado toda mi vida estudiando, han sido muchos años de docencia en institutos de Sevilla [hasta el año 2000] y las clases tienes que prepararlas con novedades para que los alumnos no se aburran. Había que hacer un esfuerzo mental permanente. Y creo que es el que me mantiene a mí ahora mismo viva.

–Pasó de la docencia a ser actriz.

–He sido docente durante 38 años. Y la primera película la hice con más de cincuenta años. Después de la jubilación, la entrega ha sido total. Y antes de jubilarme estuve unos diez años haciendo cositas como actriz.

–¿Y cómo empezó como actriz?

–Por casualidad. Se conocía que yo había sido actriz en el TEU, cuando estaba estudiando en la Universidad. Mis alumnos me pidieron en los años ochenta que hiciera un papelito en una película sin cobrar... y aunque la película no tuvo trascendencia, fue vista en pases privados de directores como José Luis García Sánchez que buscaban actrices mayores. Fui haciendo papelitos en “Belle Époque”, “El palomo cojo”.... Hasta que en 1999 me dieron el Goya por “Solas” y me hice más conocida.

–Trabajó mucho con García Sánchez.

–Le debo ser actriz. He intervenido en muchas de sus películas desde “Pasodoble”.

–¿Un recuerdo de Salamanca?

–Un verano actué en las Noches del Fonseca y la Universidad me alojó en una de las habitaciones que tienen allí para el profesorado. Solo había un vigilante, a la entrada, y yo estaba en un pasillo enorme abajo... ¡En mi vida he pasado más miedo! ¡Sola en el Fonseca! No había ni un alma y pasé muchísimo canguelo, que decimos en Andalucía. Y al día siguiente fue Basilio Martín Patino a ver la función, “Las troyanas”, de Séneca, y dijo que me iba a llamar para “Octavia” con Margarita Lozano. Pero no pude hacerla porque volví a dar clases en el instituto.

–Tiene poco que ver con Herminia.

–Nada que ver. Herminia es una mujer de pueblo semianalfabeta, con una mentalidad muy tradicional, aunque tiene mucha capacidad de comprensión.

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