15 agosto 2020
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El testimonio de dos salmantinos con parálisis cerebral que han superado la COVID-19

Pedro y Luis, ambos de alto riesgo por su parálisis cerebral y patologías asociadas, son usuarios de una residencia de Aspace y relatan lo afortunados que se sienten tras superar el coronavirus

01 jun 2020 / 12:43 H.

En esta pandemia también hay que hablar de “milagros”. Las residencias de Aspace son uno de esos ejemplos, donde tanto aquellos usuarios, todos de alto riesgo por su parálisis cerebral, pluridiscapacidades, limitaciones y patologías asociadas, como algunos profesionales que resultaron contagiados ya pueden decir felizmente que han superado el coronavirus sin lamentar víctima alguna. Entre los residentes que hoy sonríen y se sienten afortunados se encuentran Pedro Borreguero y Luis Funcia.

Por su tetraplejia espástica, Pedro tiene un pulmón más grande que el otro, y la COVID le afectó no sólo con fiebre los primeros días sino también con problemas respiratorios que solventó con oxígeno durante un tiempo. El 26 de marzo cuando llegó al Hospital y le hicieron las pruebas ya le confirmaron que era positivo en coronavirus aunque la afección era “leve”. Él pasó directamente a la zona de recuperación de la residencia, aislado pero con los cuidados y atenciones que él necesitaba. “Con las dificultades respiratorias me asusté un poco. Yo soy de darle a todo muchas vueltas a la cabeza, por eso cuando me facilitaron un ordenador fue muy importante para recuperar el ánimo y hacer cosas”, relata Pedro a este periódico, ya totalmente recuperado, a través de una videollamada.

La lectura sobre temas de historia, la poesía de Miguel Hernández y los mensajes con sus familiares le han ayudado a sobrellevar el aislamiento, confiesa Pedro, que lleva “con resignación” no poder a su familia. “Mi madre tiene 84 años y es de riesgo por su edad y mis hermanos viven fuera. Estamos muy unidos y nos veíamos cada dos meses y esperamos que vuelva a ser pronto, que nos abracemos y besemos”, agrega Pedro, que ya le ha grabado un vídeo de felicitación a su hermana que cumple años el viernes. “He tenido el apoyo de todos los profesionales aquí en la residencia. Además, ha habido trabajadores que han estado en la UCI por la COVID y yo me siento afortunado. Todavía seguimos con medidas para evitar cualquier brote”, agrega.

“Lo he pasado mal pero estoy muy bien arropado por profesionales con gran calidad humana”

A su lado asiente Luis Funcia, con parálisis cerebral y déficit visual asociado, que también es un superviviente al coronavirus. En su caso el 25 de marzo acudió al Hospital por síntomas. En ese mismo momento, su sobrina Susana residente en Madrid emprendió viaje a Salamanca para acompañarle y cuidarle. Luis pasó el virus ingresado en el Hospital de Los Montalvos hasta el 12 de abril y luego retornó a la residencia para continuar el aislamiento y la recuperación en una habitación, relata.

“No sé si soy mejor o peor persona después de esto. Lo he pasado mal pero tengo la suerte de estar muy bien arropado por profesionales con gran calidad humana”, subraya Pedro.

José Luis Sáinz de Rozas, director de la residencia Oropéndola, que además también ha superado la COVID, destaca el “valor y el ejemplo de superación para la sociedad” que son personas como Pedro y Luis por su “paciencia, docilidad en el confinamiento y dejarse hacer y acompañar” en una situación dolorosa y de incertidumbre como la que estamos viviendo. “Ha sido un proceso de aprendizaje para todos, de cambios personales positivos para hacer frente a esta situación que no ha sido un camino de rosas”, agrega el director.

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