17 septiembre 2019
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La Feria, la Tornaferia y Sánchez

13 sep 2019 / 03:00 H.
César Lumbreras
La trastienda

Si mis recuerdos no fallan, tal día como hoy, 13 de septiembre, los protagonistas del sector de porcino ibérico acudían a lo que llamaban la Feria de Salamanca para verse y celebrar una jornada de mercado. No han sido uno ni dos, sino bastantes más, los años que he acompañado a mi padre por los soportales de la Plaza Mayor, siendo testigo de las negociaciones entre ganaderos, industriales y con los tratantes de por medio.

Era la primera cita importante de las dos que tenían lugar, porque luego había que volver a la “Tornaferia”, el dia 21, San Mateo, jornada durante la que los mismos protagonistas continuaban con el “chalaneo”, dicho sea con todos los respetos, cerrándose algunos tratos que habían quedado pendientes de la semana anterior. Estas eran dos fechas importantes en el calendario anual de este sector, que servían como aperitivo a la Feria de Zafra, durante los últimos días de septiembre o primeros de octubre, dependiendo de cómo viniese el año, en la que ya se ponían las bases de la siguiente campaña de montanera, toda vez que ya se tenía una idea más aproximada de cómo venían la bellota y los pastos.

Luego había que remitirse a los mercados semanales, para pulsar la actividad del ibérico y comprobar si la cosa iba bien, o no, hasta que llegaba la Feria de Sevilla, con los mismos protagonistas sentando sus reales en la calle Sierpes y aledaños.

Observando lo que sucedía en estas citas aprendí casi todo lo que sé del difícil arte de la negociación y del valor que tenía la palabra dada cuando se cerraba el trato con un apretón de manos, sin necesidad de firmar papel alguno. Y ¡ay de aquel que osase no respetar un acuerdo, quedaba marcado para el resto de sus días! ¡Cuánto deberían aprender los políticos actuales de esta manera de proceder, tanto en lo que suponía de búsqueda de un punto de equilibrio para alcanzar acuerdos satisfactorios para las dos partes, como en el respeto a lo pactado!

Pero hoy en día, en la política española, ni lo uno, ni lo otro. Por cierto, llegados a este punto me surge una gran duda: ¿son los de Podemos, PP y Ciudadanos los que no quieren pactar con Sánchez, o, por el contrario, es el actual presidente del Gobierno en funciones el que no desea cerrar acuerdos con los anteriores?

La pregunta no es retórica, sino que tiene su meollo y su importancia, porque las elecciones son como escopetas que carga el diablo, sobre todo si una parte de los votantes decide culpar a un partido de tener que volver a las urnas. ¿Habrá elecciones? La respuesta en unos días, sobre la Tornaferia.