23 agosto 2019
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La campaña “chau, chau” de Sánchez

09 ago 2019 / 03:00 H.
César Lumbreras
La trastienda

Si hubiese que resumir lo que está protagonizando Pedro Sánchez en los últimos días bastaría con dos palabras, que son la misma, y repetirlas hasta la saciedad: chau, chau. Antes de adentrarnos en el meollo de la cuestión hay que dejar clara una premisa, que es clave y se olvida con frecuencia: todo lo que hace Pedro Sánchez viene impuesto por la imagen adecuada para continuar en el poder. Eso explica que como director de su gabinete nombrase a un especialista en mercadotecnia política, como es Iván Redondo. Y en esta clave hay que entender las reuniones que está manteniendo con diferentes colectivos y organizaciones de la sociedad civil. Se trata de transmitir ante la opinión pública, primero, que no se marcha de vacaciones y que sigue al pie del cañón para encontrar una salida al embrollo político, poniendo todo de su parte para evitar nuevas elecciones. En segundo lugar, que cuenta, por lo menos en apariencia, con los representantes de la sociedad civil y escucha sus inquietudes de cara, bien a una nueva sesión de investidura, o para el programa electoral con el que concurra a las elecciones de noviembre.

Las reuniones que mantiene son de dos tipos. Unas están convocadas por Pedro Sánchez como secretario general del PSOE y se celebran en uno de los múltiples espacios que hay en Madrid para hacer estos encuentros; abunda por doquier la cartelería de este partido y las notas de prensa salen de la calle Ferraz. Un ejemplo es la que tuvo lugar ayer con representantes del sector agroalimentario y de la distribución. Poco después todo cambió. Sánchez se trasladó a Moncloa porque había convocado a los sindicatos y más tarde a la CEOE. Y esto lo hizo en calidad de presidente del Gobierno en funciones. Los “jefes” de los sindicatos pidieron que haya gobierno y que sea progresista con Podemos. Desde la patronal también quieren un gobierno que garantice estabilidad política, pero sin Podemos.

Y, llegados a este punto, hay que preguntarse qué es lo que quiere Pedro Sánchez. Pues vaya usted a saber, querido lector. Lo único claro es que su obsesión es continuar siendo el inquilino de La Moncloa y a ello dedicará sus esfuerzos. Eso sí, por lo que me han contado varios de los asistentes a diferentes encuentros, parece haber una constante: las relaciones con Podemos son manifiestamente mejorables. De momento, Sánchez sigue metido de lleno en su campaña de imagen y de “chau, chau” repitiendo sus “mantras” como la necesidad de luchar contra el cambio climático. Por cierto, ayer apareció un informe de la ONU que está llamado a ser muy polémico. En él se viene a decir que hay que cambiar el modelo alimentario mundial y consumir menos carne. ¿Será “chau, chau”?