24 mayo 2020
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Gestión y política de Estado

13 mar 2020 / 03:00 H.
César Lumbreras
La trastienda

Comienzo mi artículo de hoy de la misma manera que finalizaba el del viernes pasado, pidiendo gestión y más gestión y menos política de trincheras. El asunto del coronavirus es lo suficientemente grave como para que el Gobierno de Sánchez y de Iglesias sea uno solo, cosa que no sucedía hace siete días, y como para que haya una estrecha coordinación entre el Gobierno Central y los de cada una de las Comunidades Autónomas, especialmente los de aquellas más afectadas por la pandemia.

Pero también de los restantes, porque el coronavirus va a llegar a todas en mayor o menor medida. Insisto, es la hora de que haya más gestión y menos política de trincheras, porque lo que de verdad hace falta es POLITICA, así con mayúsculas, sentido de Estado, mucho sentido común, utilizar todos los recursos posibles para frenar, primero, el avance de la enfermedad, hasta terminar controlándola, algo que hoy parece lejano. De momento, tengo la impresión de que vamos muy por detrás del coronavirus que surgió en China.

Recuerdo ahora una frase-sentencia escuchada hace un tiempo y que dice que el planeta es como un huevo que, cuando se rompe y se revuelve, se pone amarillo. Sirva lo anterior para poner de manifiesto la importancia que tiene este país en el orden mundial, tanto para lo bueno como para lo malo. La esperanza está en que las informaciones que llegan desde Pekín hablan de que el virus de allí comienza a estar controlado.

Mientras tanto, la que no ha estado a la altura de las circunstancias hasta ahora en este problema es la Unión Europea, a pesar de que se trata de un asunto que afecta de lleno ya a la práctica totalidad de los Estados miembros. Frente a una crisis gorda como la actual se vuelve a poner de manifiesto que es, como se dice popularmente, “el ejército de Pancho Villa”. La percepción que tengo es que la coordinación ha dejado mucho que desear, por no decir que ha brillado por su ausencia, y que la ayuda, el apoyo, la solidaridad entre socios tampoco ha sido como para tirar cohetes. Pero, dicho lo anterior, creo que no es el momento de ahondar en las críticas, sino de arrimar el hombro cada uno en la medida de nuestras posibilidades. A los que no somos expertos en estos asuntos, solo nos queda seguir las recomendaciones-órdenes de los técnicos, que para eso están. Tan solo una petición: que sean claros en sus mensajes y en las medidas que planteen para que nadie se llame a engaño y a confusión. Ha llegado la hora de la gestión, de LA POLÍTICA y de la corresponsabilidad.