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Opinión

Palos a Sánchez

Además de unificar la EBAU, los barones del PP presentes en Salamanca se despacharon a gusto contra el presidente del Gobierno

Miércoles, 3 de julio 2024, 06:00

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La EBAU «única» pactada el pasado lunes en Salamanca por las doce comunidades autónomas gobernadas por el PP representa un paso adelante, un avance hacia una prueba más igualitaria y justa, aunque está por ver si el acuerdo auspiciado por el presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, resulta efectivo. Habrá que esperar al curso 2025-2026 para comprobar si algunas facultades de la Universidad salmantina, las más demandadas, se siguen llenando de estudiantes de otras regiones con un nivel educativo mucho más bajo pero con mucha más manga ancha a la hora de conceder notas altas.

Al menos se ha conseguido que el 70 % de todos los estudiantes de España hagan la EBAU en las mismas fechas y se les aplique una prueba con la misma estructura y los mismos criterios de calificación. Que no es poco. Lograr que esa medida se extienda a las regiones vasca y catalana es ya harina de otro costal. Los separatistas de ambas autonomías nunca aceptarán formar parte del mismo grupo que el resto. Se consideran más y mejores, y de hecho consiguen más ventajas y mejor financiación que el resto, gracias a su capacidad de chantaje y a la receptividad del chantajeado, en este caso el Gobierno de la nación.

Pero la reunión de los barones del PP en torno al líder gallego dio mucho más de sí, sobre todo en cuanto a declaraciones de tono muy crítico con el presidente del Gobierno. A Pedro Sánchez lo pusieron de vuelta y media, especialmente Isabel Díaz Ayuso, que siempre encabeza las ofensivas en el partido. La lideresa madrileña aseguró que Sánchez «tiene la cara muy dura y ningún respeto por las instituciones». Y lo dijo a cuenta de la tajante negativa del presidente del Ejecutivo a cesar al fiscal general del Estado en caso de que sea investigado o imputado o lo que sea.

No le falta razón a Ayuso. El sanchismo está llevando el uso partidista y en provecho propio de la Justicia a cotas propias de las repúblicas bolivarianas y autocráticas de América. La última exhibición del retorcimiento de las instituciones democráticas la ofrecía ayer el hombre de Sánchez en el Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido, que ya ha conseguido indultar a los socialistas condenados por el desfalco de los EREs de Andalucía. Cada día está más claro que, en la España sanchista, si eres golpista, separatista o socialista, tienes carta blanca para delinquir. En el caso de los fondos para desempleados de la Junta andaluza, la malversación de setecientos millones de euros, que constituye el mayor robo de dinero público de la historia de nuestro país, se quedará sin el correspondiente castigo por voluntad del dúo Sánchez-Pumpido, que junto a Puigdemont son los que mandan en España.

Al fugado expresidente catalán el Tribunal Supremo, en aplicación de la ley, le ha dejado sin amnistía, pero se trata de un revés momentáneo, porque en cuanto llegue el asunto al Constitucional, será cándidamente indultado.

«La regeneración de Pedro Sánchez es degeneración y sus tics totalitarios son incompatibles con la democracia», decía Cuca Gamarra el pasado lunes en Salamanca. Es duro, pero a medida que avanza la legislatura la deriva autocrática se va confirmando.

Al menos por ahora, Gamarra puede expresar libremente sus opiniones críticas con el sanchismo en el poder. Pero al paso que vamos, llegará el día en que cualquier declaración contra Pedro y su familia, o contra sus correligionarios, o contra quienes le sustenta en el poder, sea censurada y perseguida. Y no es broma: con la excusa del barro y los bulos que él mismo propaga, la ley contra la libertad de prensa ya está en marcha. No tiene límites.

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