Borrar
Opinión

La amnistía en el Corpus

¿Por qué unos se ven beneficiados por la amnistía y por qué los restantes hemos de cumplir con la ley vigente?

Viernes, 31 de mayo 2024, 05:30

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Reza el dicho popular que hay tres jueves al año que relucen más que el sol: el Jueves Santo, el Corpus y la Ascensión. Las negociaciones que tuvieron lugar hace varias décadas entre los representantes de España y el Vaticano, con la cúpula de la Iglesia Católica española de por medio, nos dejaron sin dos de ellas: la Ascensión (que sí se celebra por todo lo alto en el resto de países de nuestro entorno con mayoría de católicos) y el Corpus, que se quedó solo como fiesta local en algunas ciudades y pueblos; finalmente, el Jueves Santo es fiesta en una gran parte de España, mientras que no lo es en la mitad oriental. Valga lo anterior para poner de manifiesto que ayer fue el Corpus, que se celebró en muchas localidades de nuestra provincia y que he detectado en los últimos años una recuperación de las tradiciones ligadas a esta festividad religiosa, que ahora se ha trasladado al domingo siguiente al jueves correspondiente. Y es que, por mucho que los gobernantes de turno se empeñen, si el pueblo se mantiene firme, sus tradiciones continúan. Es el caso de las vinculadas al Corpus con, por ejemplo, sus altares de flores.

Y, este año, la casualidad ha querido que el Congreso de los Diputados aprobase de forma definitiva la Ley de Amnistía el día del Corpus. Primero, los hechos: hubo actos, después juicio, más tarde sentencia condenatoria con todas las de la Ley por parte del Tribunal Supremo y, finalmente, ha llegado la amnistía para un conjunto de personas que participaron en hechos ilegales y algaradas diversas, por decirlo de forma suave. A partir de ahí es el momento de las interpretaciones, que pueden ser de diverso tipo. Adelanto una, que puede sonar a jocosa, pero que no lo es en absoluto: si todos somos iguales ante la ley, ¿qué impide que deje de pagar impuestos, multas y contribuciones varias, se me aplique la pena correspondiente y, posteriormente, un servidor, y esto vale para cualquier ciudadano, solicite una amnistía, amparándonos en este precedente? Supongo que saldrá algún especialista en leyes y argumentará que no es lo mismo. Puede que sea así desde el punto de vista jurídico, aunque se podría discutir; sin embargo, mucho me temo que eso va a ser muy difícil de explicar al común de los mortales y a la mayoría de los ciudadanos de a pie, que aplican tan solo su lógica y su sentido común.

¿Por qué unos se ven beneficiados por la amnistía y por qué los restantes tenemos que cumplir con la legislación vigente, bajo pena de recibir los castigos correspondientes? Evidentemente la respuesta es política: el marido de Begoña necesita los votos de los independentistas para seguir en La Moncloa. Yo lo tengo claro. Pero no obstante me gustaría, por ejemplo, que los diputados y senadores socialistas por Salamanca saliesen a las calles y plazas, o a los medios de comunicación, y nos dijesen de forma clara las razones que han motivado su voto positivo a esta Ley de Amnistía. Vamos, que den la cara. ¿A que no lo hacen?

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios