22 marzo 2019
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El acusado de tocar un pecho a su doctora en Salamanca asegura que ella tenía un cierto interés en él

El joven afirma que es mentira que la piropeara y abusara de ella en su consulta

19 dic 2018 / 05:00 H.

    "No estoy en su cabeza, no sé qué intenciones tenía, pero desde luego a mí me intentó besar en los labios y me tocó un pecho". Así de claro volvió a manifestarlo ayer la doctora de una mutua de seguros, presunta víctima de los abusos de un paciente, para el que fiscal y acusación particular piden una condena de dos años de prisión, tres de alejamiento y tres más de libertad vigilada como autor de un delito continuado de abusos sexuales, mientras que la defensa insiste en su inocencia. El Juzgado de lo Penal número Uno de Salamanca acogió este martes la vista oral en la que el acusado, el joven I.A.G.L., negó con rotundidad las acusaciones de la facultativa, porque aunque con el paso del tiempo -fueron una veintena de consultas con la médico- el trato llegó a ser cordial dándose incluso dos besos cuando se iba de la sala sanitaria, aseguró, él jamás ha abusado de nadie y alegó que sin embargo sí notó que ella tenía un cierto interés personal en él.

    I.A.G.L. asistía a la consulta en la ciudad de Salamanca con motivo de una baja por accidente. Tenían, manifestó, "una relación normal de paciente-médico, no más cercana, pero fueron muchas las visitas".

    "Tal y como está todo, que yo diga que noté cosas que no eran normales en una relación médico-paciente no me va a ayudar", dijo y a continuación explicó: "Me hacía preguntas personales que no tenían que ver con mi baja, me preguntaba por mis vacaciones por ejemplo".
    Según llegó a manifestar, notó que ella tenía un interés especial en él. "No era una insinuación sensual, eran preguntas, pero ella era mi médico y yo tenía obligación de ir y nada más", explicó.

    El acusado incidió en que desconoce los motivos por los que le ha denunciado y respecto a lo de piropearle y decirle que estaba "imponente" simplemente dijo: "Se lo ha inventado, yo no he dicho eso". "Todavía no lo entiendo (...), no entiendo por qué me hace esto", señaló, concluyendo: "Yo aluciné, todavía alucino, pero aquel día mucho más -en referencia al 25 de octubre cuando presuntamente llegó a tocarle el pecho-".

    Para la afectada, la relación que ambos tenían era también "normal", una relación médico-paciente. Tras negar tajantemente que se dieran dos besos cuando salía de su consulta, dice que la primera vez, cuando en el mes de julio intentó darle un beso en la boca, no lo denunció porque "interpretó que quería ligar con ella en un contexto que no era el adecuado", dijo.

    Fue en octubre cuando presentó la denuncia a raíz del segundo episodio: "Él fue a besarme en los labios otra vez, me metió la mano y al apartarle me rozó un pecho. Yo no sé si lo hizo a propósito o sin querer", manifestó.

    Según explicó la médico forense que intervino en el asunto, estos hechos desencadenaron en la víctima un cuadro de ansiedad leve que no requirió tratamiento compatible con el relato de hechos que la facultativa le comentó y que ayer mantuvo una vez más en el juicio.