
PODCAST: HISTORIAS DE SALAMANCA
El fin de las carreteras de la muerte
El ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, inauguró los primeros tramos de las autovías A-62 y A-50 que conectan Salamanca con Valladolid y Madrid, respectivamente
Hubo un tiempo en el que a la Nacional 620, que discurre de oeste a este por la provincia de Salamanca, se le llamaba «la carretera de la muerte«. Lógico, por ella circulaban miles de portugueses, sobre todo en los meses de verano, que viajaban desde Europa hasta su país para pasar las vacaciones y muchos de ellos perdían la vida en el asfalto por culpa de los accidentes de tráfico.
La carretera tenía tal volumen de tráfico que era necesario convertirla en autovía, algo de lo que empezó a hablarse ya en tiempos del tardofranquismo. Aunque, como siempre, hubo muchas promesas por parte de la clase política pero pocos hechos.
Hubo que esperar hasta el año 1997 para inaugurar los primeros kilómetros con dos carriles en cada sentido en la provincia. Fue la variante de Santa Marta de Tormes, en la A-50, que conecta Salamanca con Madrid. Y dos años después se inauguró el tramo que unía la capital del Tormes con Tordesillas, de tal forma que ya se podía ir en autovía a la capital de España, aunque hubiera que dar un rodeo.
A día de hoy contamos con la A-50 hasta Madrid, la A-66 que atraviesa de norte a sur la provincia y nos comunica con Zamora y Extremadura y la A-62, que nos transporta a Portugal y Valladolid. Ahora la clave radica en conservarlas como es debido. Y en este tema están centradas las reclamaciones actuales.
Comentar es una ventaja exclusiva para registrados
¿Ya eres registrado?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.