13 diciembre 2019
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Villagonzalo de Tormes en marcha por el medio ambiente

El presidente de la Diputación clausura el programa de voluntariado ambiental “Viviendo el Tormes” e inaugura una ruta señalizada de gran valor ecológico

01 dic 2019 / 17:03 H.

Aunque parezca que no el medio ambiente es una de las cuestiones que preocupan y ocupan al medio rural. La punta de lanza del cuidado medioambiental no nace en las grandes ciudades sino en los pueblos pequeños que es donde vemos con más claridad el deterioro del medio ambiente”. Con estas palabras el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, clausuraba ayer en Villagonzalo de Tormes el programa de voluntariado ambiental “Viviendo el Tormes” tras varios meses de actividades.

En esta octava edición, además, se inauguró una ruta senderista que lleva el nombre del programa y que consta de un primer recorrido de 10 kilómetros que transcurren por el patrimonio histórico artístico de Villagonzalo de Tormes y Carpio Bernardo con el río Tormes siempre como nexo de unión. La ruta cuenta también con un segundo recorrido de 8 kilómetros de un alto valor ecológico que transcurren por la ribera del Tormes.

Al acto de clausura también acudieron la vicerrectora de Estudiantes y Sostenibilidad de la Universidad de Salamanca, Ana Belén Ríos; la diputada de Bienestar Social, Familia y Juventud, Eva María Picado y los alcaldes de los tres municipios implicados en este proyecto que lleva meses trabajando por recuperar las zonas degradas de la naturaleza y poner en valor los recursos paisajísticos y ecológicos de la zona.

Ana Belén Ríos por su parte quiso hacer hincapié durante el acto de clausura en la importancia de que las instituciones se involucren y en esa parte del programa que conlleva el intercambio intergeneracional: “Este proyecto es muy importante para nosotros porque también, en una época en la que se habla tanto de despoblación, se da una mezcla entre las personas del entorno rural y nuestros chicos de un entorno más urbano”. Otro año más el programa de voluntariado se despide, eso sí, dejando tras de sí kilómetros para disfrutar de la naturaleza.