11 agosto 2020
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Un pueblo de Salamanca prohíbe a los vecinos salir a la calle sin mascarilla

El alcalde de Valdelosa lanza un bando porque el municipio ha pasado de tener 400 a 1.000 vecinos y detecta “actitudes irresponsables”

11 jul 2020 / 13:17 H.

Un bando en el que el Ayuntamiento obliga a los vecinos a ponerse la mascarilla en las calles de la localidad. Esta es la medida que puso en marcha este viernes el Consistorio de Valdelosa tras haber recibido, en los últimos días, la llegada de cientos de veraneantes que han hecho que el municipio pase de 400 a 1.000 residentes y detectar el relajo general en la población de la medida de seguridad, que es llevar puesta la mascarilla cuando no se puede mantener la distancia de seguridad.

El bando dice textualmente: “Podemos propagar el COVID-19 incluso sin sentirnos enfermos. Es obligatorio usar mascarilla para salir de casa”.

“Estamos viendo mucha gente sin mascarilla y pedimos por respeto a los demás y prudencia que se la pongan”, argumentó el alcalde, Manuel Prada, “tenemos que mantener la distancia de seguridad y muchas veces no se cumple, algo que es peligroso al ir sin mascarilla”.

A las pocas horas de haber dictado el bando la medida parecía haber calado en la población. “Hemos visto que empezaba a cambiar la tendencia y más mascarillas, pero queremos que la lleve todo el mundo”, recalcaba el regidor que también afirmaba que algunos recién llegados han optado por mantenerse en su casa sin salir durante dos semanas “por respeto al pueblo donde no hemos tenido infectados”.

Sin competencias

Aunque el regidor ha emitido este bando cabe recordar que la competencia para imponer la obligatoriedad de llevar mascarilla es de la Junta de Castilla y León.

En el bando advierte que no hay piscinas y fiestas pero “con estas actitudes irresponsables (...) pasaremos el resto del verano confinados en casa o enfermos”.

Un pueblo de Salamanca prohíbe a los vecinos salir a la calle sin mascarilla

Como solución a aquellos que quieren pasear o caminar sin la mascarilla el primer edil recordaba que: “Tenemos en el pueblo más de 6.000 hectáreas de monte por el que se puede pasear por los caminos con tranquilidad sin encontrar a nadie”.

La llegada anual de los veraneantes ha sido bien recibida: “Disfrutamos viendo el pueblo lleno”, asegura Prada. “Hay gente que viene eufórica a la libertad al haber estado confinados en 70 metros. Hay que respetar a los fallecidos y mantener la vigilancia”.

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