26 septiembre 2020
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Un entorno especial para la Virgen de Valdefuentes de Sangusín

El Ayuntamiento trabaja en la declaración de la plaza de toros y la ermita como Bien de Interés Cultural en un espacio privilegiado con unas espectaculares vistas a la Sierra de Béjar

17 sep 2020 / 11:41 H.

Los fieles de la Virgen del Carrascal en Valdefuentes de Sangusín tendrán que esperar un año para volver a ver a la patrona recorrer las inmediaciones de la ermita y la plaza de toros en la tradicional procesión en su día, hoy 17 de septiembre.

Este año no será posible por culpa de la pandemia del coronavirus aunque la devoción sigue intacta entre los fieles, que acuden paseando hasta la ermita para ver a su patrona. Enclavado en la carretera entre Valdefuentes y Peromingo, a aproximadamente 1,5 kilómetros de la localidad, el conjunto formado por la ermita y la plaza de toros tiene muchas posibilidades de convertirse en un Bien de Interés Cultural (BIC) por su riqueza patrimonial y su antigüedad.

El pequeño templo data del siglo XVI y allí descansa la Virgen del Carrascal durante todo el año. Está rodeado por una plaza de toros con tendidos en granito edificada en el siglo XVIII, en la que se han realizado varias rehabilitaciones.

El Ayuntamiento ya trabaja para que la Junta de Castilla y León proteja ese conjunto para evitar su deterioro mediante su puesta en valor para el turismo. El alcalde busca en los archivos de la provincia datos que puedan corroborar la historia del conjunto patrimonial.

Es en ese paraje donde los vecinos de Valdefuentes de Sangusín honran a su patrona cada mes de septiembre y también a finales de mayo y principios de junio con las tradicionales romerías de Pentecostés y el regreso el último sábado de junio.

En espera de la evolución de la crisis sanitaria, los fieles deberán esperar hasta la primavera para ver de nuevo a su patrona desfilar desde la ermita hasta la iglesia y regresar de nuevo a su morada.