18 marzo 2019
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Órganos y coros de Ledesma

Repaso a la historia del órgano de la localidad desde los escritos del siglo XVI en adelante

12 mar 2019 / 12:23 H.

Ledesma, órganos, organistas, coros y mozos. En la Iglesia de Santa Maria aparece citado el órgano desde, al menos, el siglo XVI. Con el tiempo se fue arreglando y incluso cambiando. Nos remitimos, para este tema (aunque podría añadirse algunos otros datos) al libro ya citado del profesor Nieto González J.R.: Santa María la Mayor de Ledesma. Por las cuentas del siglo XVIII encontramos en la Iglesia de Santa María, además de los clérigos que sirven de capellanía de música, dos organistas y un bajonista y cinco mozos de coro. Además de las cuentas de 1743, el señor cura hizo constar haber pagado por el coste de un arpa que se compró para la Iglesia por estar muy vieja la que había. Escasas son las referencias a si había órganos en otras iglesias de la villa, salvo la cita que en el año 1761 se hace al que tenía el convento de Franciscanos. La junta de fábrica de Santa María tenía un acuerdo para que se reconociera el órgano de esta Iglesia aprovechando que en la villa estaba un organero arreglando el órgano del convento de religiosos de Ntro Padre S. Franciscano extramuros de ella.

Aunque la institución de los niños del coro de la Iglesia de Santa Maria era muy anterior, en 1732, el obispo de Salamanca Joseph Sancho Granado, a petición de la junta de fabrica de Santa María, agrega una de las antiguas capellanías de música a la fabrica de Santa María, la Mayor para que de su renta se contribuya anualmente con algunas cantidades de mes a los dichos mozos de coro y muchachos músicos que asistan a cantar a ella a proporción de lo que cada uno adelantase o trabajase. El pago a un maestro de sastre por la ropa que se dieron a los mozos del coro el domingo de Ramos y, son recapitulados fijos en las cuentas del siglo XVIII del libro de fábrica de Santa María, por ejemplo correspondientes a las cuentas de los años 1742 y 1744. En el acta de visita canónica del año 1762 el visitador manda a los beneficiarios y capellanes que asistan al rezo de las horas y no pongan sustitutos, salvo caso de enfermedad y que los sustitutos no puedan ser los que llaman misarios o mozos de coro de ropa colorada de dicha Iglesia, porque han de ser personas que al menos clérigos tonsurados y tengan hábitos clericales. Texto recogido del libro “Historias de Ledesma” , coordinado por Jose Luis Martín y Santiago Martín Puente, hoy en día en archivos de Ledesma.