13 noviembre 2019
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Las plegarias por las almas del Purgatorio llenan la “Noche de las Almas Blancas” en Mogarraz

La lluvia no pudo impedir la solemne celebración

02 nov 2019 / 09:22 H.

La villa serrana de Mogarraz se sumió este viernes, un año más al caer el sol, en el más solemne de los recogimientos con la celebración de la “Noche de las Almas Blancas”, una cita de vecinos y cada vez más visitantes en torno a la tradición secular de la Moza de Ánimas.

La lluvia que cayó durante la cita no fue óbice para que las mozas de ánimas, Magdalena Maíllo Calama y Teresa Hernández Iglesias, acompañadas por el historiador e investigador Antonio Cea, cumplieran con su cometido de rezar sus plegarias por las almas que habitan en el Purgatorio.

La “Noche de las Almas Blancas” comenzó con la colocación en las calles de Mogarraz de parte de las 4.000 velas que destina el Ayuntamiento, que preside la alcaldesa María Soledad Álvarez Cascón, para ofrecer una imagen de recogimiento y solemnidad al recorrido. A ello se sumaron los magníficos y muy numerosos retratos que jalonan las fachadas de las casas tradicionales realizados por el artista local Florencio Maíllo. Unas imágenes que a muchos vecinos trajeron a la mente el recuerdo nunca perdido de sus seres queridos, que en tiempos no tan lejanos habitaron las mismas viviendas que ahora lucen las pinturas.

Desde la plaza del Solano, la comitiva se desplazó hasta la Ermita del Humilladero donde esperaban las mozas de ánimas para iniciar su recorrido de plegarias por los difuntos haciendo sonar la esquila al igual que se hacía hasta no hace tanto cada una de las noches del año.

Durante el recorrido las dos protagonistas de la noche, cubiertas con antiguas mantillas negras y ataviadas con saya, blusa y mantón también negro, cumplieron con las “mandas”, los encargos que reciben para rezar por las almas que padecen la espera en el Purgatorio. Así, en cada una de las esquinas, la Moza de Ánimas se detuvo para entonar su rezo: “Fieles cristianos acordémonos de la muerte y de las benditas ánimas del Purgatorio con un padrenuestro y un avemaría por el amor de Dios. Otro padrenuestro y otro avemaría por los que estén en pecado mortal para que su Divina Majestad los saque de tan miserable estado”, al tiempo que hacía sonar su esquila.

Junto a ellas, Antonio Cea entonó antiguas plegarias recuperadas de la tradición oral de Mogarraz, al tiempo que la campana de la iglesia repicaba cada vez que un familiar la toca en recuerdo de algún ser querido.

Como colofón, el grupo “Cateja Teatro”, de La Alberca, ofreció la representación del tercer acto del drama romántico de José Zorrilla, estrenado en 1845 y que tradicionalmente se representa el día de Todos los Santos.