16 octubre 2019
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La lluvia da una tregua a la patrona en Valdefuentes de Sangusín

El mal tiempo hizo temer por la procesión y el ofertorio pero el sol salió y permitió honrar a la Virgen del Carrascal. Los fieles acompañaron a la imagen y aportaron donativos para su conservación

22 sep 2019 / 14:45 H.

La lluvia caída en las últimas horas en la comarca de Béjar hizo temer este sábado por la suspensión de la procesión y el ofertorio previsto en Valdefuentes de Sangusín en honor a la Virgen del Carrascal.

Sin embargo, a mediodía, minutos antes de finalizar la misa, las nubes dejaron paso a los cielos despejados y permitieron celebrar los actos religiosos organizados en honor a la patrona de la localidad.

Los fieles fueron saliendo al exterior de la ermita de Valdefuentes para iniciar el recorrido por las inmediaciones del pequeño templo y la plaza de toros. No faltó la música de la flauta y el tamboril a cargo de dos jóvenes tamborileros. Ellos abrieron ayer la comitiva seguidos de los niños que, como es tradición, cargan con la imagen del Niño Jesús. Tras ellos, la imagen engalanada de la patrona a hombros de los fieles recorrió el paraje para recibir la fe y devoción de sus fieles.

Al contrario que en ediciones anteriores, el ofertorio no se celebró bajo el impresionante moral allí existente. Los mayordomos eligieron el centro de la plaza de toros para la Virgen recibiera los donativos de los presentes. Mientras una de las mayordomas repartió entre el resto de los mayordomos unas medallas de la Virgen del Carrascal en un gesto que tuvo lugar ayer por primera vez.

Uno a uno, los fieles fueron desfilando hasta la imagen para depositar sus donativos y besar la medalla de la patrona. Celebrado el ofertorio y con la lluvia recordando que estaba presente, mayordomos y fieles regresaron a la ermita para resguarda a la delicada talla y evitar que sufriera daños por el agua.

No fue el único acto celebrado ayer en Valdefuentes pese a la lluvia ya que se celebró el original concurso de carretillas decoradas en El Collado, retrasado por el mal tiempo, o la exhibición de cetrería, que tuvo lugar bajo la carpa de la plaza y que congregó a numeroso público de todas las edades.