23 julio 2019
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La iglesia parroquial de Cantaracillo estrena puertas

Gracias a la colaboración popular de los vecinos

20 abr 2019 / 10:15 H.

En los inicios de 2017, cuando el Ayuntamiento iniciaba la preparación de sus fiestas patronales de agosto, promovió una reunión con entidades y asociaciones locales, para ofrecer a todos la posibilidad de opinar sobre las diversas actividades a realizar y conocer también el grado de asentimiento con la comisión de festejos.

Y en esa reunión, en la que estaba presente el ayuntamiento, la asociación de amas de casa y la de la tercera edad, un grupito de señoras propusieron la posibilidad de llevar a cabo una actividad para una tarde de las fiestas. Se trataría de que cada señora creara diversos tipos de tapas o pinchos y se ofrecerían a la gente acompañados de una bebida o refresco.

La idea mereció la aprobación general de todos los asistentes, también del Ayuntamiento que se comprometió a sufragar las bebidas. Así quedó y así se hizo, tras fijar la cantidad de un euro para el pincho y el vaso de bebida.

Y las mujeres se esmeraron en confeccionar sus tapas de pinchos, siendo muchas las que se unieron a esta iniciativa con sus platos de pinchos o bandejas, desde la clásica y tradicional tortilla en sus diversas variedades hasta la muy tradicional tapa de jamón serrano sobre un trocito de pan.

La actividad se realizo en la plazuela de la C/ Cristo con la C/ Huerta, donde habían unas pacas de paja y sobre ellas unos tableros donde apoyar la mercancía. Fue una tarde estupenda, perfectamente rellenada, concurrida y del agrado de todos.

La idea desde el inicio era que lo que recaudara se destinaría a la colocación de unas puertas nuevas para la iglesia parroquial, ya muy deterioradas por el paso del tiempo y los elementos climatológicos pero que suponían una seña de identidad tanto para los vecinos y naturales del pueblo como por todos los visitantes que acababan de ver como se restauraba el artesonado central y los laterales.

Todo el mundo dio su consentimiento, incluido, por supuesto, el párroco que vio la posibilidad de hacer dicha obra sin costar dinero a las ya muy disminuidas arcas eclesiales.

La acción fue un éxito que se repitió en 2018. En los dos años se consiguieron 2.200 euros con lo que el Ayuntamiento encauzó el mandato de unas puertas nuevas y redondeó la cifra colaborando en el resto para pagar al artista carpintero de Macotera José Martín.

Y hace tan solo unas fechas, concretamente el domingo de ramos fueron colocadas las puertas y los pinchos de hierro que anteriormente las decoraban , dando así la idea de acoplar las nuevas puertas al estilo anterior. Han llamado la atención por su gesto, materiales y confección, sobre todo al ayuntamiento y al propio párroco Don Pedro.

Ha sido la novedad de esta semana santa, y seguro que se piensa ya en hacer nuevos pinchos para las fiestas del 2019, porque siempre habrá un motivo interesante y necesario para ayudar a la Iglesia o al Municipio.

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