18 enero 2021
  • Hola

El salmantino que guarda en su casa 5.200 ejemplares de minerales

Félix García atesora en su casa de Villares de la Reina 5.200 ejemplares de minerales, una colección que comenzó hace casi 40 años y a la que espera que algún día pueda dar continuidad su hija Mármara

Me acuerdo haber pasado una vez por el rastro y ver un puesto en el que se vendían colecciones de minerales y recuerdo que pensé: ¿pero quién será el tonto que quiera comprar piedras?. Yo tenía 13 años y a los pocos meses mi primo y yo éramos los principales clientes de ese muchacho”.

Félix García no sólo compró “piedras”, sino que hoy por hoy tiene una colección de minerales casi única compuesta por unas 5.200 piezas, fruto del meticuloso acopio al que se ha dedicado durante casi 40 años. Desde los típicos cuarzos, piritas, calcitas y amatistas con las que muchos se adentraban en el mundo de la mineralogía, hasta ejemplares más singulares como la turmalina de diferentes colores, la fluorita, la dioptasa, la elbaita o diferentes tipo de aguasmarinas, uno de sus favoritos.

Su profesión es casi tan indescifrable como los nombres de las piezas que atesora en su casa, ya que Félix trabaja en el laboratorio de isótopos estables perteneciente a la rama de la geoquímica, sólo “ligeramente” relacionada con la mineralogía. En sus ratos libres dedica el tiempo que puede a su colección que tiene clasificada por el método Strunz, es decir, por sus propiedades cristalográficas. Vidrieras y cajones ocupan toda una habitación que se viste principalmente con los múltiples colores de sus preciadas “piedras”.

Aunque comenzó con las piezas que venían con el Cola Cao, el primer ejemplar fue una amatista que le regaló su madre

A Félix le gustaría que su hija Mármara continuase con la colección aunque, en caso de no hacerlo, “tendría la vida resuelta”, sin embargo parece que ella ya apunta maneras y atesora en su habitación algunos ejemplares propios que muestra con orgullo.

Mármara muestra parte de su colección.
Mármara muestra parte de su colección.

Aunque Félix comenzó con las piezas que venían con el Cola Cao el primer ejemplar que le regalaron fue una amatista que su madre le compró por Reyes. Ese fue uno de los puntos de arranque de un coleccionista al que los minerales le han dado también la posibilidad de viajar y conocer países junto a su mujer y su hija, que le acompañan a casi todas las ferias.

“Tengo en mis manos cosas que fueron de otros”

Como cuenta Félix García el origen de las grandes colecciones data del siglo XVIII, cuando la gente noble y la gente burguesa almacenaba las piezas en grandes vitrinas conocidas como “cabinet”. Hoy, el coleccionismo más avanzado se encuentra en países como Alemania, Suiza, norte de Italia y Estados Unidos, aunque en este último caso la mineralogía se concibe más como inversión, lo que hace que el precio de las piezas suba. Los amplios conocimientos de este coleccionista salmantino se dejan ver en una larga conversación plagada de detalles: “No es tanto hablar de países sino de yacimientos concretos como el de Tsumeb en Namibia, que es uno de los mejores del mundo. También está el Monte San Hilario en las inmediaciones de Montreal que es la localidad con más número de minerales del mundo, muchos de ellos rarísimos”. Félix García no se limita a almacenar en su memoria datos técnicos e históricos de una de sus pasiones, sino que además la mineralogía ha conseguido tocar su fibra más sensible: “Tengo en mis manos cosas que fueron de otros, de alguien que coleccionó como yo y que le gustaron las mismas cosas que a mí, al igual que mis piezas acabarán en manos de otro. Minerales que llevan millones de años en este mundo y que han pasado por distintas personas, esta es la historia, el pasado, la gente que ha estado antes que nosotros”. La devoción de Félix por los minerales le ha llevado también a venderlos en el rastro durante 25 años, algo que ha relegado para dedicarse en cuerpo y alma a ampliar sus vitrinas y cajones, actividad que a su mujer, Yolanda, no le molesta en absoluto: “Es como conocer un mundo nuevo y algo por lo que lo admiro, por la constancia y el trabajo que ha supuesto para él, admiro que desde los 13 años algo le siga gustando y con esa intensidad durante tanto tiempo. Además Félix no sólo tiene los minerales que tiene, sino que en su cabeza tiene también todos esos que todavía no ha podido comprar”. Seguramente un número incalculable para muchos, aunque seguro que Félix ya les ha buscado sitio en sus vitrinas.

Ver Comentarios

PALABRAS CLAVE

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png