18 mayo 2022
  • Hola

El pueblo de Salamanca que debe su nombre al peligro que suponía cruzar el monte

Dios le Guarde estaba rodeado de naturaleza salvaje y solo se atrevían a salir al camino los más intrépidos

01 ene 2022 / 21:17 H.
Ver Comentarios

Resulta difícil no imaginar un bosque con ojos amarillos brillando en la oscuridad, y lobos acechando al incauto, cuando los habitantes de Dios le Guarde explican el origen de este llamativo y misterioso topónimo. En tiempos remotos un espeso bosque cubría el entorno del municipio, y para pasar de un pueblo a otro, era necesario perderse en el mismo, a veces literalmente.

“Cuentan que antiguamente, quien ponía nombre a los pueblos llegó a Tenebrón, que ya tenía nombre, donde le dijeron que se dejaba uno atrás que había quedado en el bosque. El hombre se las había visto muy mal para llegar, y dijo: ‘no, yo ahí no vuelvo; que Dios le guarde’”, relata entre chanzas el alcalde de la localidad, Manuel Francisco Sánchez, que aclara que se trata de “una las versiones que cuentan”.

Esta leyenda, aunque cambia de protagonista, siempre se centra en el imponente bosque. “El bosque pasaba de un lado a otro, había lobos, y cuando los de Aldehuela de Yeltes pasaban a Ciudad Rodrigo por ahí, les decían: ¡bueno, que Dios te guarde!”, explica también el exalcalde del pueblo Luis Sánchez.

“Lo primero que existió fue una finca que se llama Brecerilla, a la que vinieron dos familias, y empezaron a edificar”, añade, volcando todos sus conocimientos sobre los cimientos y pilares en los que se sostiene el Dios le Guarde actual. También cuenta curiosidades sobre sus gentes, a quienes llaman coloquialmente “jabalines”, debido precisamente a la rica fauna que existía en el temido entorno.

Para Pedro Hernández Sánchez, otro de los vecinos de Dios le Guarde, también es más que conocida la historia sobre este topónimo. “Por lo visto desde Aldehuela de Yeltes hasta Tenebrón era todo un bosque, y venía la gente de Cabrillas, de Tamames, de Sepulcro Hilario..., que pasaban a las ferias a Ciudad Rodrigo”, comenta recordando esos tiempos ya lejanos. “Muchos pasaban por Morasverdes, pero había un camino por aquí, y cuando la gente lo cogía, usaban esa expresión: con lo que hay por aquí, que Dios les guarde”, apunta.

La fundación

El nacimiento de este pueblo con tan inquietante nombre y bosque tenebroso a juego se remonta a la repoblación impulsada por los reyes de León en la Edad Media, quedando encuadrado en la Diócesis de Ciudad Rodrigo tras la creación de la misma por el rey Fernando II de León, en el siglo XII.

Fue entonces cuando se le denominó Dios le Guarde, nombre que, en pos de la funcionalidad, a menudo aparece escrito en una única palabra, Diosleguarde, como es el caso del letrero de acceso al mismo.

Su topónimo es tan enigmático que en el año 2019 un famoso portal web de viajes y búsqueda de vuelos colocó a este pueblo en una lista como uno de los diez con el nombre más curioso de todo el territorio español. Junto a él, se encuentran Guarromán (Jaén), Parderubias (Pontevedra), Peleas de Abajo (Zamora), Villanueva del Pardillo (Madrid), Los Infiernos (Murcia), Ajo (Cantabria), Villalibre de la Jurisdicción (León), Villapene (Lugo) y Guasa (Huesca).

A día de hoy la localidad tiene una población de más de 100 habitantes, y su gentilicio es diosleguardense. El municipio salmantino se integra dentro de la comarca de Ciudad Rodrigo y la subcomarca del Campo de Yeltes, que forma parte del Campo Charro.

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png