12 abril 2021
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El arte serrano que recibe al visitante en San Esteban

San Esteban de la Sierra se ha sumado con fuerza a la defensa del bordado serrano como Patrimonio Inmaterial, algo que se refleja a cada paso con señales, fachadas y tapas de contadores con ejemplos de este arte

01 mar 2021 / 13:13 H.

La pandemia no ha frenado a los defensores del bordado serrano, que siguen dando pasos en el desarrollo de iniciativas y la puesta en marcha de propuestas para conseguir convertirlo en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Muchos son los colectivos y personas implicadas y el grupo sigue creciendo. Uno de los municipios que ha tomado la directa en esa defensa es San Esteban de la Sierra donde, pese a la pandemia, se han celebrado talleres con este arte como protagonista y donde, a cada paso, el arte serrano sale al encuentro del visitante a través de esgrafiados en las fachadas, tapas de contadores pintadas con escenas de bordado serrano o, incluso, señales de tráfico decoradas. Si la visita se hace en verano, en el mes de septiembre, los balcones se llenan además de colgaduras serranas para conmemorar las fiestas.

Agosto de 2020 marcó también un hito importante en la promoción del bordado serrano con el importante paso que se dio en San Esteban de la Sierra para presentar el descubrimiento de once paños serranos del siglo XVII en el Museo Hermitage de San Petersburgo (Rusia). Fue María Valdivielso, coautora del manual de salvaguarda del bordado de la Sierra, acompañada de José Ángel Poveda, la que dio a conocer este descubrimiento ante alcaldes y representantes sociales de diferentes municipios de la zona. Llevaban trabajando sobre él desde mediados del año 2019 cuando una socia de la Red Arrayan, Fuencisla García-Bermejo, advirtió de la posible existencia en dicho museo de una serie de piezas que podrían pertenecer por forma y estilo a dicho bordado. Puestos en contacto con el Museo, se confirmó la existencia de esas 11 piezas, que formaron parte de una exposición realizada en el museo entre 2004 y 2005. Según recogía el catálogo de dicha exposición, que las denominaba como bordado español, las once piezas procedían del Museo del Barón Stieglizt Higuer School of Technical Drawing, de Petrogrado, y habían sido adquiridas a su vez en 1886 a la colección de J. Kraut de Frankfurt.

El Museo Hermitage ha autorizado la reproducción digital de estas piezas para incluirlas dentro del estudio sobre el bordado serrano y sumarlas, por tanto, a la defensa de este legado como Bien de Interés Cultural y Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Entre las piezas descubiertas figuran delanteras de cama, un sudario, una toalla bordada o paños bordados con lienzo de lino e hilo de seda. Los hay con hilo de color negro, aunque destacan en número los que tienen colores. Los leones, pájaros, jarrones o palmetas son algunos de los elementos más destacados.

El trabajo de un pueblo. Esos son, precisamente, los elementos que pueden encontrarse en un recorrido a través de las calles de San Esteban, donde cada vez son más los vecinos que se implican en la protección de este tipo de arte. Prueba de ello son los diversos talleres que se han llevado a cabo desde el verano y hasta el pasado mes de diciembre. Entre ellos, varios talleres de salvaguarda del bordado serrano en sí, sin dejar de lado la propuesta del taller de contadores bordados con el objetivo de que los contadores instalados en las fachadas de las viviendas tuvieran una imagen más adaptada a la belleza del entorno y qué mejor que con una imagen serrana.

Tal fue la acogida, que los organizadores tuvieron que organizar un calendario de cursos para no dejar a nadie sin poder realizar la actividad. Los talleres se realizaron con todas las medidas sanitarias exigidas en cada momento y de ahí la idea de que la pandemia del coronavirus no ha podido frenar la defensa del bordado serrano, que cada vez luce con más fuerza en los pueblos de la Sierra gracias a iniciativas como las que se han desarrollado en San Esteban.

Leones, pájaros y dragones

El Plan “EnTre2”, impulsado entre otros por la Red Arrayan, nació con el objetivo de dar a conocer el bordado serrano y dar los pasos para convertirlo en Patrimonio. Editó un folleto sobre “El bordado popular serrano” en el que ofrece las claves de la razón de ser de ese arte. Entre ellos, indica que se ha perdido el significado concreto de las figuras que representa cada pieza de bordado. Así, en el legado que han dejado las generaciones anteriores, se pueden encontrar aves, peces, leones o dragones, sin olvidar los ramos u otros motivos florales. Es lo que aparece ahora también en las calles de San Esteban, ya sea en el esgrafiado de las fachadas, en las barandillas metálicas o en las tapas de los contadores. Hay ejemplos florales, hay leones, aves y dragones por doquier y, cada vez más, se encuentran tanto en los ajuares domésticos como repartidos por las calles.

Uno de los casos más llamativos es el de las señales serranas impulsado por el Ayuntamiento en las calles del pueblo

Uno de los casos más llamativos es el de las señales serranas impulsadas por el Ayuntamiento. Según indica el alcalde, Antonio Agustín Labrador, “se me ocurrió hacer las señales con el bordado serrano y el diseño nos lo hizo una chica que vivía en el pueblo y es diseñadora gráfica”. Se diseñaron diferentes modelos de placas, que ahora pueden verse por las calles del pueblo sin que desentonen como podría hacerlo una señal convencional, de más tamaño y sin los adornos serranos. Las hay de prohibido el paso a vehículos, de prohibido aparcar y, también, unas más pequeñas en las que se autoriza el paso a los residentes. Una original iniciativa, que supuso muy poca inversión, pero que implica una defensa de una tradición que se adapta al siglo XXI sin perder un ápice de su valor ancestral.

En definitiva, San Esteban de la Sierra se ha convertido con estos pequeños pasos en un firme defensor de las tradiciones y en un lugar atractivo para visitar y disfrutar. Pero no sólo de estos elementos, sino también de su entramado urbano, de su entorno natural y, cómo no, de sus vinos.

El bordado serrano

El bordado serrano se realizaba fundamentalmente sobre un lienzo casero de lino puro tejido en tafetán. Este lino se trabajaba en los numerosos telares que existieron hasta mediados del siglo XIX en la Sierra de Francia. En tiempos anteriores se utilizó también la lana o el estambre fino, según se recuerda desde el proyecto “EnTre2”. Sin embargo, esos materiales fueron desbancados en torno al siglo XVIII por la hebra de seda y, en los últimos tiempos, por hebra de algodón. Ahora, las nuevas técnicas han permitido que el diseño gráfico, la pintura, la forja del hierro, la madera o la construcción cuenten con ejemplos de todo tipo.

Estandartes

San Esteban es sólo uno de los ejemplos de la Sierra en los que ha proliferado en los últimos años la creación de estandartes serranos que se colocan en balcones y ventanas durante las celebraciones festivas. Hay localidades próximas como Santibáñez de Béjar, que han impulsado también iniciativas de este tipo e incluso llevaron a cabo paños serranos que permitían sustituir los típicos banderines de plástico o papel durante las fiestas de agosto en honor a San Agustín.

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