11 agosto 2020
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Desde Cantaracillo a una iglesia de Haití

Puertas, escaleras y cruces son algunos de los elementos que se están fabricando en la localidad salmantina para la reconstrucción del templo de San Gerardo, devastado por el terremoto de 2010

03 jul 2020 / 09:30 H.

Nada menos que 6.762 kilómetros separan Puerto Príncipe, la capital de Haití, de la pequeña localidad salmantina de Cantaracillo, pero ambas tienen un nexo en común ya que la reconstrucción de la iglesia haitiana de San Gerardo, devastada por el terremoto de 2010, tendrá sello salmantino.

Las puertas del templo, las cruces que rematarán torres y cúpulas, las escaleras y algún otro elemento más de hierro se están realizando precisamente en Cantaracillo y la semana pasada se hizo uno de los envíos más importantes a través del puerto de Valencia.

“Uno de los trabajadores de la empresa adjudicataria del proyecto es de la vecina localidad de Gimialcón (Ávila) y a través de él contactaron con nosotros en el año 2018. Primeramente nos dijeron qué necesitaban y nos pidieron presupuesto y finalmente nos hicieron el encargo”, explica Juan Carlos Martín, de Román e Hijos.

“Las puertas metálicas forradas de madera de iroco y las cruces de las cúpulas es precisamente lo último que hemos enviado a Haití después de cargarlo en un contenedor metálico precintado con destino al puerto de Valencia y desde allí seguirá viaje hasta Haití”, añade. En el proceso de las puertas se ha contado, además, con un artesano de la madera de Macotera, por lo que habrá doble sello charro.

La visualización de los distintos planos en pantallas de gran tamaño es una de las tareas que se complementa luego en el taller para que los resultados sean exactos, tal y como se contemplan en el diseño original.

“Todavía queda trabajo por delante y seguiremos en ello en los próximos meses para ir haciendo y enviando lo que queda”, añade Juan Carlos Martín.

La reconstrucción del templo en Haití no ha estado exenta de dificultades y contratiempos que han obligado, incluso, a paralizar temporalmente las obras después que los contenedores que llevaban el techo metálico, luminarias y baldosas, también enviados desde España, quedaran inmovilizados en el principal puerto marítimo haitiano.

No se trata del primer proyecto internacional en el que trabaja esta empresa salmantina, pero sí uno de los más ilusionantes y que más se dilatarán en el tiempo. Como curiosidad, cabe mencionar que sólo la puerta principal que dará acceso al interior de San Gerardo tiene un peso de 500 kilogramos. El nuevo envío se espera, además, con el deseo de poder seguir avanzando en las obras.