04 marzo 2021
  • Hola

Del centro de Madrid a teletrabajar en Puente del Congosto. La historia de Yolanda

Yolanda Izquierdo vivió el primer estado de alarma en Madrid y en cuanto pudo no se lo pensó y se trasladó a vivir a la localidad ribereña. Lleva allí desde octubre

La pandemia ha puesto de manifiesto la importancia del medio rural para conseguir una calidad de vida que, en muchas ocasiones, no se logra en las grandes ciudades, donde el confinamiento del primer estado de alarma no se vivió de la misma forma que en un pequeño pueblo.

Esa fue una de las razones que llevó a Yolanda Izquierdo a cambiar su casa en el centro de Madrid por Puente del Congosto. Según explica, “llevo fija en el pueblo desde octubre. El primer estado de alarma me tocó en Madrid y fue horrible. Se salía a las ocho a aplaudir y ya hubo un momento en el que no podía salir porque me ponía a llorar. Me parecía aquello tan horroroso porque yo vivo en el centro de Madrid, al lado del Retiro, y allí está el Gregorio Marañón, todo el rato se oían ambulancias y era desesperante”.

Su relación con el pueblo le viene de forma reciente tras descubrir que sus ancestros paternos eran “chapuceros”, apodo como se conoce a los hijos de Puente del Congosto: “Hace unos años, mi padre dijo que su madre era de aquí, entonces saqué partidas de nacimiento y vi que toda mi familia paterna procede de este pueblo sin yo saberlo hasta hace cuatro años. Me gustó mucho el pueblo y decidí construir una casa. Cuando se complicó la situación con el tema de la pandemia me dije que qué hacía en Madrid, así que me puse internet y voy a trabajar desde aquí”. Es decoradora de interiores y está terminando de redecorar su casa. El año pasado en Madrid, dice, fue malísimo “porque nadie quería que entraras en su casa a hacer nada”. Por eso, gracias a internet, trabaja desde el pueblo: “lo hago desde aquí porque puedo hacer presupuestos, contactar con proveedores, ver nuevos productos y todo a través de internet, teléfono, videollamadas. Lo lógico para atraer más gente sería instalar wifi por todo el pueblo”.

“Vivía en el centro de Madrid, cerca del Gregorio Marañón; todo el rato se oían ambulancias y era desesperante”

A día de hoy no cambiaría nada por la paz que ha encontrado en Puente del Congosto. Además, tiene primas en Salamanca y ha empezado a hacer su grupo de amigas en el pueblo con las que planea sembrar un huerto. Se ha integrado y destaca el apoyo del Ayuntamiento o de los alguaciles del pueblo, “que son fenomenales”. La única pena que tiene es que sus hijos, que son mayores y tienen sus trabajos, no pueden venir ahora al pueblo: “no me importa conducir hasta Madrid, pero ahora no nos podemos mover. Por lo demás, más contenta no podría estar”, reconoce.

Y es que, además, destaca que la zona donde se ubica Puente del Congosto es un lugar “donde se pueden hacer muchísimas cosas”. Lo considera un lugar precioso totalmente diferente a lo que uno puede encontrarse en el centro de una gran capital: “la diferencia empieza desde que te levantas porque ves el río y todo Gredos. No hay ningún edificio en frente. Me ha parecido un cambio maravilloso y estoy contentísima y encantada”. No ha sido la única en hacerlo y varios son los casos en Puente del Congosto que, por unas razones u otras, han encontrado en este pueblo su lugar para vivir y trabajar.

Ver Comentarios

PALABRAS CLAVE

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png