20 enero 2020
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Bocados hechos por manos divinas en Morille

Acoge el fin de semana la novena edición de la Feria de los Dulces de las Monjas con la participación de ocho conventos

05 dic 2019 / 09:03 H.

Son artesanos y han sido elaborados por manos maestras que han dedicado su vida al obrador. Los dulces de las monjas son el resultado de recetas ancestrales, un laborioso trabajo y, sobre todo, mimo por los detalles. Verdaderas delicias para el paladar que tienen su máximo esplendor en la Feria de los Dulces de las Monjas que celebrará Morille este fin de semana.

El sábado a las once de la mañana y hasta la siete de la tarde, al igual que la jornada del domingo, la feria abrirá sus puertas ofreciendo una gran variedad de productos. Para adquirirlos la organización mantendrá el sistema de tickets que evita que las voluntarias tengan que cobrar.

La organización espera, como viene siendo habitual en este evento, la visita de cientos de salmantinos durante el fin de semana dispuestos a disfrutar de las delicias dulces elaboradas por las manos de las monjas.

Una de las novedades de este año es que cada convento traerá dulces diferentes al resto de los participantes, según asegura la encargada de la Feria, María José Gil. Así, no se repetirán los dulces en los diferentes conventos, lo que facilitará también la venta y la organización de los distintos puestos por las mujeres voluntarias.

Los conventos que participarán este año en la feria son Las Dueñas de Salamanca; Las Claras de Cantalapiedra; las Carmelitas Descalzas de Peñaranda; Las Benedictinas de Alba de Tormes; las Madres Franciscanas del Zarzoso; las Agustinas de San Felices de los Gallegos; las Jerónimas de Garrovillas y el convento de Santa María Las Dueñas de Zamora.

Por otra parte, este año el galardón al “Caminante de la Vía de la Plata” será para Carmen de la Iglesia, hospitalera de San Pedro de Rozados por su trayectoria en la atención de los peregrinos que transitan por esta vía.

Además los visitantes podrán disfrutar también en el espacio del CEVMO, donde se celebra la feria, de dos exposiciones además de poder tomar un café, un chocolate y un té acompañado de un dulce para entrar en calor y poder ir disfrutando de las delicias que ofrecen los conventos.