15 diciembre 2019
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Así es el nuevo centro de acogida para transeúntes de Peñaranda

Las instalaciones, previstas para un máximo de dos personas al día, están ubicadas en la planta baja del centro parroquial | 12 voluntarios atenderán a los usuarios

21 nov 2019 / 12:36 H.

La localidad peñarandina cuenta ya con un nuevo centro de acogida para transeúntes que podrá albergar a un máximo de dos personas cada día y que atenderán 12 voluntarios entre sacerdotes, religiosos y laicos.

“El centro pasará a llamarse Papa Francisco para diferenciarlo del centro parroquial en sí donde se encuentra ubicado y tiene tres grandes objetivos como son; acoger a transeúntes y peregrinos que no puedan pagarse un alojamiento, tratarles con dignidad y brindarles un espacio cómodo y agradable para que puedan asearse, comer, cenar y desayunar en su paso por Peñaranda”, comentó el párroco, Lauren Sevillano.

Los voluntarios se dividirán en dos grupos, con un responsable al frente de cada uno de ellos, y se irán alternando para atender a los usuarios del mencionado centro y las necesidades que puedan surgir en cada momento.

Lauren Sevillano explicó, también, las normas de funcionamiento que tendrá este espacio en el que peregrinos y transeúntes sólo podrán permanecer un día y cuyos servicios tendrán carácter gratuito para ellos ya que se costearán a través de los grupos de Pastoral Social de la propia parroquia peñarandina.

“En el centro, por supuesto, no se acogerá ni a personas agresivas, ni en estado de embriaguez ni que consuman estupefacientes”, añadió el párroco.

Además de agradecer la labor desinteresada del voluntariado a la hora de gestionar este nuevo proyecto de la parroquia, Lauren Sevillano informó de que un restaurante local que prefiere permanecer en el anonimato donará las cenas que se servirán a los transeúntes que pasen por el centro.

Las instalaciones del centro de acogida de transeúntes “Papa Francisco” están situadas en la planta baja del centro parroquial, con entrada independiente por la calle Colón, y cuentan con una cocina dotada de electrodomésticos, un baño completo y una habitación con dos camas individuales y televisión así como una mesa y sillas.

“Nuestra labor es acogerles con dignidad y con cariño”, dijo una de las voluntarias.