03 diciembre 2020
  • Hola

Cómo planchar un camisa en tres minutos y sin volverse loco

Estos son los pasos fundamentales para no desesperarse a la hora de coger la plancha

Es la tarea del hogar que provoca más rechazo. “En casa hago de todo menos planchar”, se escucha habitualmente. Atrás quedaron los tiempos en los que en una casa se planchaba de todo: desde las sábanas, pasando por las toallas hasta llegar a los mismísimos calcetines. En los hogares de hoy en día el uso de la plancha se limita a unas pocas prenda que, tras su lavado, acaban totalmente arrugadas. Una de ellas es sin duda las camisas. No se trata de una tarea sencilla y por este motivo a muchas personas se le atraviesa. Especialmente cuando son camisas de tejidos más complicados a las que parece imposible ‘meter mano’. No hay que preocuparse. Si te preguntas cómo planchar una camisa en pocos minutos, sigue estos pasos y tendrás garantizado el éxito.

Pasos para planchar una camisa en tres minutos

En primer lugar hay que mirar cuál es el tejido de la camisa para regular el calor de la plancha. Si, por ejemplo, es de algodón, el calor que admite es más elevado que si es de lino. Para planchar una camisa es fundamental usar una tabla amplia y asegurarnos de que la base de la plancha está totalmente limpia. En este artículo tienes algunos consejos muy útiles para limpiar una plancha.

Con la camisas del revés, en primer lugar plancharemos las solapas, a continuación los puños y por último el cuello. Este último siempre hay que plancharlo estirado y nunca doblado. El siguiente paso será meternos con los hombros. Ahora pondremos la camisa del derecho y nos ayudaremos de uno de los extremos de la tabla para darle forma y que el planchado sea más efectivo.

Uno de los principales caballos de batalla a la hora de planchar una camisa son las mangas. Colocaremos la manga en posición horizontal y pasaremos la plancha, pero sin llegar a hacerlo por el borde. De esta forma no marcaremos la raya si no queremos. Después tiraremos la tela que no ha estado contacto con la plancha y repetiremos el mismo paso.

Con el pecho y la espalda volveremos a ayudarnos de la forma que tiene la tabla. En el caso del pecho hay que tener mucho cuidado con los botones ya que se pueden quemar. Los más torpes pueden taparlos con un dedal o una cuchara. Planchar la espalda es lo más sencillo, ya que la estiraremos bien sobre la tabla y solo será cuestión de realizar algunas pasadas con suavidad.

PALABRAS CLAVE

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png