28 septiembre 2020
  • Hola

Vuelven los toros a Salamanca: feliz reencuentro con nuevas ilusiones

El pacense Sergio Sánchez firmó los pasajes más caros, toreros y meritorios de la velada en la que volvieron los toros a los ruedos salmantinos tras la pesadilla, aún viva, del COVID-19 que paralizó el curso en marzo

06 ago 2020 / 23:38 H.

Buenavista, de Espioja, se llamó el primer novillo de la nueva normalidad taurina salmantina, en una noche de reencuentro con el (buen) toreo cinco meses después de la última función taurina en Salamanca. Una noche que además mantuvo un gran nivel ganadero. Aquel Buenavista tuvo bravas y largas embestidas, que duraron y tuvieroin interés, sin que se lo pusiera fácil a Rubén Núñez, que tuvo que extraerle el fondo, empaparle, dejarlo llegar y exigirle. Fue todo disposición y ganas. Una certera estocada en lo alto puso en sus manos el primer trofeo. Y el primero de esta nueva etapa en el toreo en Salamanca, que se vivió con ilusión, pasión, ganas y también respeto con las medidas sanitarias impuestas por la Junta de Castilla y León para tratar de contener la expansión del coronavirus.

Fabio Jiménez se llevó un novillo de premio. De espectacular pelaje burraco, causó sensación desde que apareció en el ruedo. Después regaló nobles y largas embestidas que el riojano cuajó con intermitencia en una labor que no terminó de despegar y que se quedó en nada tras atascarse con la espada.

Relojero se llamó el tercero, de Hermanos Asensio, el de más cuajo y volumen. Eloy Sánchez se tiró de rodillas para saludarle y al segundo se lo llevó por delante estampanándole con las tablas bajo el estribo. Todo arrojo, volvió a la cara como si no hubiera pasado nada. En turno de quites, ya impactó la quietud de Sergio Sénchez que, erguido y muy quieto, firme como un palo, quitó con valor y arrestos por caleserinas de belleza y distinción. Después Eloy Sánchez no pasó de voluntarioso, bullidor y tesonero en faena de muy largo metraje ante las nobles y cada vez más reducidas embestidas del pupilo de Asensio.

Con todas las cartas sobre la mesa, apareció Sergio Sánchez que fue el que más había impactado con su breve pero intensa incursión anterior, fue quien más había llamado la atención. Espigado, enjuto, el alumno de la Escuela de Badajoz firmó los pasajes más caros y le hizo virguerías de todas las marcas a un astado de preciosa hechura y noble condición, pero que le costó rematar y lanzar las embestidas. Aún así brilló, se lo pasó cerca, estuvo tremendamente firme y buscando siempre el buen toreo en la interpretación. Fue, junto a buen juego ganadero, la noticia feliz de una bella noche de reencuentro con las ovaciones.

LA FICHA

Unos 1.500 espectadores en los tendidos del coso, en el aforo máximo permitido por las restricciones sanitarias del coronavirus decretadas por la Junta de Castilla y León. Primer festejo taurino en Salamanca tras el estado de alarma.

NOVILLOS DE ESPIOJA, bravo y con movilidad (ovación); LÓPEZ CHAVES, boyante, pronto, noble y con calidad, fue ovacionado en el arrastre; HERMANOS ASENSIO, el de mayor presencia del envío, noble y a menos, terminó rajado; y LA CAMPANA, noble pero de corto recorrido. Los cuatro muy bien presentados, con cuajo, volumen y seriedad dentro de su edad.

RUBÉN NÚÑEZ (lila y oro)

de México

Estocada —oreja—.

FABIO JIMÉNEZ (tabaco y oro)

de la Escuela taurina de Salamanca

Pinchazo, media estocada, estocada entera muy defectuosa en la barriga y una estocada en lo alto —ovación con saludos—.

ELOY SÁNCHEZ (grana y azabache)

de la Escuela taurina de Valencia

Estocada trasera y tendida, con tres descabellos —ovación con saludos—.

SERGIO SÁNCHEZ (palo rosa y plata)

de la Escuela taurina de Badajoz

Casi media y estocada —oreja—.

PALABRAS CLAVE