12 noviembre 2019
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Soberbio encierro de El Pilar en Guijuelo con Perera y El Capea a hombros

El extremeño y el salmantino se reparten seis orejas en una gran tarde de toros, en la que el bravísimo el 6º, Mirabajo, número 49, fue premiado con la vuelta al ruedo

16 ago 2019 / 21:19 H.

Una gran tarde con todo un muestrario de bravura de los toros de El Pilar, con un sexteto con todas las versiones de la mejor condición del toro bravo. Un encierro para el recuerdo, por presentación y juego. Dos bravos astados resaltaron en la primera parte de corrida de Guijuelo, a uno Miguel Ángel Perera le cortó las dos orejas en una faena solvente y desigual que tuvo sus principales cotas de intensidad en el principio y el final del trasteo, que finiquitó de habilidosa estocada rematada con un descabello. Ni una cosa ni la otra resultaron óbice para la presidencia le otorgara con generosidad las dos orejas. Y al otro, el tercero El Capea le hilvanó una faena vibrante y entregada, en la que se vació en un porfía arrebatada y muy decidida en la fue volteado sin consecuencias. Le sobró una velocidad pero lo entregó todo sin reservas, como el propio toro. Un pinchazo dio paso a una monumental estocada que por sí sola fue de premio.

Antes, Ponce había pasado fatigas con un toro de El Pilar, obediente pero costoso, que le hizo sudar en el primer envite de la función, era el oponente con el que se estrenaba ante la afición chacinera. Por su parte, con el cuarto hizo un gran esfuerzo de inicio con un astado que le desconcertó de entrada pero al que le bajó los humos con gran autoridad por el pitón derecho, en los que fueron los mejores muletazos de la tarde. Atemperó al de El Pilar que quiso hacerse el amo del ruedo hasta que Ponce entró en escena con una muleta poderosa. Con el triunfo en la mano, la espada se fue a los bajos y lo tiró todo aún más por el precipicio con un mal descabello.

Al quinto, el toro que embistió con más clase, entrega y calidad, lo cuajó Perera con intermitencia. Lo administró de entrada, lo toreó a placer en el ecuador del trasteo con muletazos muy largos y se atornilló en la arena al final para meterse en cercanías, en un pasaje que aplacó a su oponente y entusiasmó al tendido. Un pinchazo precedió a una gran estocada.

El recital de bravura no iba a terminar ahí. Faltaba por entrar en escena Mirabajo que resultó un toro simple y sencillamente soberbio. Por entrega, movilidad, prontitud, acometividad, humillación y una repetición incansable en sus interminables embestidas. Jamás bajo el diapasón de la intensidad y El Capea le firmó una faena emotiva, en la que siempre le dejó la muleta en la cara para saborear las embestidas que parecían no tener fin. Una fiesta de bravura. Se le fue baja la espada a Capea pero se subió al triunfo de una tarde comprometida y responsable.

LA FICHA

TOROS DE EL PILAR (Moisés Fraile), desiguales de presencia, con cuajo y volumen. Con fondo y fortaleza el tecloso 1º; excelente el bravo y noble 2º; extraordinario el bravo, noble y codicioso 3º; poderoso el exigente 4º; de exquisita calidad el 5º; y bravísimo el 6º, Mirabajo, número 49, nacido en julio de 2015 y con 520 kilos, que fue premiado con la vuelta al ruedo.

ENRIQUE PONCE, ovación y ovación tras aviso

MIGUEL ÁNGEL PERERA, dos orejas tras aviso y oreja.

EL CAPEA, oreja y dos orejas.

PALABRAS CLAVE