18 octubre 2021
  • Hola

La gesta es otra

Artículo de opinión de Javier Lorenzo en el suplemento ‘Toros’ de LA GACETA

23 ene 2021 / 15:29 H.
Ver Comentarios

Lo que llaman el gesto de Morante de la Puebla con los toros de Miura para la Feria de Abril de Sevilla no es nada nuevo aunque sí una sorpresa. Una salida del guión al que nos tienen acostumbrados. Se le ha dado carácter de noticia, e incluso acontecimiento, a un hecho que siempre hicieron las grandes figuras a lo largo de la historia. Acostumbrados como estamos a que los toreros que mandan en el escalafón en la historia moderna no solo se hayan encerrado a un encaste, sino que lo han hecho en menos de media docena de divisas de las que no salen. Incluso han llegado a demostrar más de una vez, en la que se atrevieron a saltarse ese patrón de apostar por un tipo de toro, una misma embestida y comportamiento, que se le atragantaron sin saber encontrar las fórmulas. Cada encaste tiene un tipo, comportamiento y peculiaridad y esos diestros estelares no han hecho sino mostrarnos la misma versión del toreo de una manera única y reiterada en los últimos veinte años. El toro con el que se puede triunfar y que el público demanda y entiende es el que ellos matan, se han atrevido a decir para justificarse; cuando la otra lectura es que son ellos los que han tratado, y logrado, imponer ese único tipo de astado y de embestida al público de las últimas dos décadas. Así han crecido los aficionados de las últimas generaciones, es lo único que conocen porque es lo único que han visto en directo, salvo aquellos que se hayan atrevido a bucear en la historia de tiempos pretéritos.

Tras más de un cuarto de siglo de alternativa, si el virus lo permite, Morante se va a encontrar por primera vez en su carrera con Miura en una corrida de toros. El mismo gesto que anunció El Juli en esa plaza y que no se celebró porque tres días antes en la misma plaza sufrió una de las cornadas más graves de su carrera. 2013. Nunca más se atrevió a retomar aquella idea. El propio Antonio Miura, ante el revuelo de aquel anuncio puso a todos los pies en el suelo con unas sabias declaraciones: “Lo que El Juli hará en Sevilla es lo que siempre han hecho las figuras. Está capacitado para matar la camada entera si quiere”, manifestó el ganadero de Zahariche. Claro que pueden. Y claro que están capacitados. Pero no quieren. Ahora Morante ha pedido una de Miura. Cinqueña. Miuras para Sevilla. Y bienvenido sea el reto y el gesto. Un gesto que empezará y acabará ahí si se hace oficial. El verdadero de gesto de Morante, y de todas las figuras que le quisieran seguir, es que en las diez, veinte, treinta o cinco corridas que vaya a torear este año, en el que se debe de reconstruir el toreo y en el que se deberían asentar y consolidar los cimientos de la Fiesta, es que Morante en todos sus carteles apareciera anunciado con un torero que sin ser figura se ha ganado en el ruedo un sitio. Un torero joven. Un torero revelación. Un torero emergente. Eso sería una oportunidad para pensar en el futuro de la Fiesta. Morante no creo que tenga intención de seguir toreando veinticinco años más. Pero dentro de ese tiempo, tanto a él como a mi, en el tendido, nos gustaría seguir viendo toros y emocionándonos con un arte único. Para eso hay que pensar en lo que vaya a suceder mañana en el espectáculo. Y por eso hay que abrir los carteles. Bien están los miuras para Morante, pero esta sería la mejor gesta del torero de La Puebla.

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png