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ENTRE BARRERAS

Ya van 200.000 razones

Miércoles, 22 de mayo 2024, 05:30

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San Isidro y la plaza de Madrid como la mejor demostración de la fuerza del toreo. El mejor escaparate para ratificar la vitalidad la tauromaquia. En diez días de toros por el coso de Las Ventas han pasado ya más de doscientos mil espectadores al reclamo de un espectáculo que el ministro Urtasun califica de minoritario, decadente y en franco camino de la desaparición. Si tiene que morir que muera por sí solo, no por el capricho, gusto y mando de quien presume de ser antitaurino. Las cifras de respuesta de aficionados, como mínimo —será más— se triplicarán de aquí al final de feria. Es la gente que acude al templo del toreo cada tarde de esta primavera y la juventud que impera otro de los mejores síntomas de la salud de la Fiesta. Si en vez de pregonar con ignorancia se preocuparan de comprobar la realidad del espectáculo se darían cuenta que hacen el ridículo cada vez que hablan; aunque usen la táctica de que repetir una mentira mil veces, con el altavoz de sus plataformas subvencionadas, para convertirla en una falsa verdad.

El toreo está más vivo que nunca porque el público de toros, los veteranos y los jóvenes, prefieren, les encandila y les seduce más la verdad de lo que sucede en el ruedo cuando el toro salta a la arena que las mentiras y soflamas autoritarias e interesadas de quienes están acostumbrados a mentir en busca de satisfacer sus gustos.

Aquel «sentir mayoritario» que argumentaba Urtasun para fulminar el premio de Tauromaquia y tapar otras vergüenzas de su Gobierno se le ha vuelto en contra. Tanto que la insignificante acción para acabar un premio —de 30.000 míseros euros para las arcas de un Gobierno nacional— no han hecho otra cosa sino alentar el sentir ciudadano para reivindicar la fuerza de la tauromaquia. Ha despertado el espíritu del aficionado que está volviendo a llenar las plazas. En poco más de una semana doscientas mil razones han abarrotado cada tarde Las Ventas. Al reclamo de las primeras figuras y... de los modestos. No hay espectáculo de ocio en el país capaz de congregar a una media de veinte mil espectadores diarios durante un mes. Piensen... Es la fuerza de San Isidro. Un motor económico para Madrid. Eso sí es una mayoría y no las que argumenta ese monstruito de la Cultura.

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