13 diciembre 2019
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Diego Urdiales corta la única oreja de la tarde en el tercer festejo de la Feria

13 sep 2019 / 22:04 H.

Sexto toro: Zamarro [negro meano, nº29, enero del 2015, 564 kilos], aplaudido de salda, descarado de pitones, recortado el esqueleto, prominente el morrillo. Embistió con la cara alta en un duro puyazo. Pronto, fijo y codicioso en banderillas. Aplomado tras sangrar en abundancia. | Pablo Aguado no se dio coba; lo intentó en tres series diestras sin conexión. Media estocada tendida y atravesada con cuatro descabellos. Silencio.

Quinto toro: Mandadero [negro, octubre del 2014, nº48, 586 kilos], aplaudido de salida, largas las serias hechuras. Un tren cuajadísimo. La cara colocada. Astillado el pitón diestro. Fijo, codicioso. Se empleó en un puyazo que tomó sin vacilar. Galopó con impronta en banderillas; embistió con clase en la brega. Exigente. De fondo bravo. Importante. Fuertemente ovacionado en el arrastre. | Ginés Marín firmó un largo y encajado saludo a la verónica que abrochó de dos medias, la segunda de ellas concentrada en la esclavina del capote. Templado y mecido el quite por el palo en que abrió. Abrió por estatuarios la función, antes de irse al centro del platillo, donde hilvanó dos series diestras sin más. Faltó ligazón al natural, y más cosas. El arrebato y la fibra de una tanda diestra. Manoletinas para rematar. Mató de pinchazo y estocada. Y dos golpes de descabello. Sonó un aviso. Pitos.

Cuarto toro: Zapatilla [colorado, el ojo de la perdiz, bocidorado, nº43, 546 kilos], desgarbado, discordante con el resto del envío; bizco, el pitón zurdo por garfio. Astifino. Largo el esqueleto. Empujó con el pitón izquierdo en una vara colocada en la yema. Se dio un costalazo. Galopó en banderillas. Obediente sin más. Sin finales. Aplomado para acabar. | Diego Urdiales se puso a torear en redondo sin pruebas en el inicio de faena. Un molinete trató de disparar con mando. No hubo lugar por la costosa condición del toro. Urdiales abundó en terrenos y distancias precisas en busca de redondear una tanda que no llegó. Mató de un espadazo fulminante. Saludó desde el tercio.

Tercer toro: Fardón [negro, enero del 2015, nº86, 534 kilos], musculado, cornidelantero, prominente el morrillo; embistió templado de salida en el capote hasta que renunció; renqueó sin claudicar en contadas ocasiones. Abanto en banderillas. Con temple; noble. | Pablo Aguado (corinto y oro) alumbró una verónica monumental con la mano diestra -larga, templada, lentísima; y bella- y otra dos de similar corte para presentarse como matador de toros en La Glorieta. El inicio caminando hasta ganar el tercio. El temple y la suavidad en la breve primera tanda diestra. Sin exprimir. El recorte como remate. Las dos rondas de redondos siguientes fueron inconexos: los pitones del toro enterrados en la arena. La dulzura dibujando naturales de uno en uno, unas veces ayudados. Otras no. Sin agobios. Obra de largo metraje. Mató de pinchazo y estocada. Saludó desde el tercio.

Segundo toro: Candelito [castaño, nº61, enero del 2015, 523 kilos], aplaudido de salida, de cuajadas y bellas hechuras, generoso el cuello, la cara estrecha, el pitón vuelto como dibujo de la seriedad. Fijo en la embestida de salida; con codicia. Se le señaló un puyazo. De profunda embestida. Aunque a menos. | Ginés Marín (azul marino y oro) saludó primero por mandiles y, después, ganado el tercio, a la verónica hasta dibujar a las puertas de la boca de riego una media de temple y trazo largo. Frondoso el quite por chicuelo. Abrió la función de muleta genuflexo, mandón, ganando terreno. El cénit del trasteo se alcanzó en la siguiente tanda diestra. Después falto acople o continuidad. Un natural ayudado tuvo exacto punto de inicio y final. Mató de tres pinchazos y media estocada. Silencio.

Primer toro: Liricón [negro, nº4, agosoto del 2015, 552 kilos de peso], cuajado el morrillo, de hechuras exactas, degollada la papada; estrechas las sienes, largura de pitón. Astifino. Recibió un puyazo en la paletilla de corto metraje; y otro en dos tiempos. Galopó pronto y humillado en banderillas; fondo bravo. Entrega, profundidad en la embestida. Exigente. Aplaudido en el arrastre. | Diego Urdiales (verde hoja y oro), nuevo en esta plaza, hizo su presentación en La Glorieta con una gavilla de verónicas tropezadas por el aire. El aire enredó y molestó hasta que brotó de las profundidades una luminosa tanda de redondos, de suavecísimo gobierno. La figura vertical. Un natural se alumbró acto seguido rotundo. En trono a la cadera. El medio pecho ofrecido. Una tanda manó después con la rotundidad del hilván. Las dos series zurdas y la de redondos que surgieron después tuvieron el sello de la bella distinción. Los adornos y el toreo por bajo como fin de faena. Hasta rendir a La Glorieta de manera unánime. El "olé" grave. Mató de estocada caída. Una oreja.

Plaza de toros de La Glorieta. Segunda corrida de toros; tercer festejo del abono de la Vega: tres cuartos de aforo cubierto. Cielo encapotado; ventoso. 25ºC de temperatura al comienzo del festejo. Toros de Montalvo.