04 julio 2020
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Rocío Flores y Ana María Aldón se sinceran tras sus tensiones en ‘Supervivientes’

La hija de Rociíto y la mujer de Ortega Cano han abierto sus corazones para decir lo que piensan la una de la otra

Madrid /
27 may 2020 / 09:26 H.

Ante la inminente final de ‘Supervivientes 2020’, Rocío Flores y Ana María Aldón han querido arreglar sus cuentas pendientes. En una conversación muy sincera, la mujer de José Ortega Cano y la hija de Rociíto han abierto sus corazones para decir lo que piensan la una de la otra.

“Cosas buenas tienes muchas. Una de ella es que eres la luz de donde quiera que vayas. Contagias la alegría. El positivismo, eres muy positiva”, comenzaba diciendo Ana María para continuar con “eso nos ayuda mucho, nos aporta mucho. Cuando estamos mal nos dices, venga chicos que ya no queda nada. Cuando debería ser al contrario, te lo debería decir yo. Pudiéndote haber molestado mucho conmigo porque no estuve a la altura, no me lo has tenido en cuenta. Has sido siempre muy generosa. Me has hecho muy feliz, me has dado mucho más en este concurso que yo a ti. Tengo 42 años y hay lecciones que me has dado tú a mí”.

ROCÍO FLORES, A ANA MARÍA ALDÓN: “A VECES ESTÁS CUAJADÍSIMA”

Aún así, le daba un pequeño tirón de orejas a la joven: “Eres clara y directa pero me gustaría que a veces tuvieses más tacto conmigo”; algo a lo que Rocío Flores respondía con un “es que a veces estás cuajadísima y no te enteras de nada”.

Además, Ro dejaba claro que ella es así porque “me gustan las cosas claras, no me gustan los rodeos ni la falsedad, pero nunca he faltado al respeto a nadie y siempre lo he intentado hacer de la mejor manera posible”.

En cuanto a la ausencia de defensa de Ana María Aldón a Rocío, la joven explica que para ella sigue siendo de su familia: “Entré en este concurso pensando que formabas parte de mi familia absolutamente y que eso iba a ir por encima de cualquier cosa. Me di un choque de realidad, tú decidiste que éramos concursantes individuales y que veníamos a hacer cada una nuestro concurso. No he entendido en muchísimas ocasiones posturas que has tenido. No lo entiendo porque aunque no seas parte de mi familia de sangre, solo por ser la mujer de quien eres, para mí lo determina todo. Pero que también te lo tengo que agradecer porque gracias a eso, he podido crearme un escudo y crecer y mejorar como persona”.

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