18 julio 2019
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Una mujer pierde una oreja en una salvaje agresión sexual en la Rambla

El individuo, marroquí de 32, apenas llevaba una semana en Barcelona y no conocía a la mujer

20 abr 2019 / 19:58 H.

Este sábado a mediodía, desde la cama del Hospital Clínico de Barcelona, una mujer de 37 años víctima de una salvaje violación la madrugada del viernes en Drassanes, reconoció sin ninguna duda al hombre de la fotografía que le mostraron dos mossos d’esquadra.

Según informa La Vanguardia, se trata de un individuo de 32 años, marroquí, sin residencia, ni oficio, que apenas llevaba una semana en Barcelona y ya había tenido varios encontronazos con la Guardia Urbana y los Mossos del distrito. En solo siete días tenía antecedentes por atentado a la autoridad, daños y lesiones. Ahora está acusado además de esta salvaje agresión sexual sufrida por una portuguesa, vecina de Barcelona, que se tropezó con él en Drassanes y la violó violentamente a las puertas del Museo Marítimo de la ciudad condal.

Durante la violación arrancó de un mordisco parte de una oreja a la mujer, además de provocarle lesiones graves en la otra y el labio. Los agentes están convencidos de que si no se hubiera producido el arresto, habría vuelto a actuar con la misma violencia.

Desde este sábado por la mañana, todas las patrullas de los Mosssos y de la Guardia Urbana de Barcelona patrullaban las calles buscando a dos posibles sospechosos a partir de las descripciones que habían ofrecido dos testigos, después de que la mujer presentara numerosas lagunas y fuera incapaz de concretar una descripción de su agresor.

Agentes del grupo de agresiones sexuales de los Mossos facilitaron una especie de retrato robot a partir de sus declaraciones y las patrullas se pusieron a buscar como una prioridad absoluta ante la violencia demostrada y después de confirmar la víctima que no le conocía de nada.

Sobre las diez de la mañana, una pareja de la guardia urbana se fijó en una especie de vagabundo con el pantalón manchado de sangre. Le identificaron y trasladaron para su identificación.

Los investigadores que estaban al frente del caso vieron que el hombre tenía unas piezas de ropa que coincidían con otras localizadas en el lugar de la violación. Hicieron fotografías al hombre, y las trasladaron al hospital en el que la víctima reconoció al individuo. En ese instante, el hombre quedó detenido y acusado de la violación.

Siempre según el citado diario, la víctima fue rescatada la madrugada del viernes por los servicios de limpieza municipal cuando deambulaba, a medio vestir y sangrando, por el tramo final de la Rambla. Apenas vocalizaba palabras, arrastraba los pies y ya no le quedaban fuerzas ni para llorar. Un hombre la había agredido salvajemente. La violó y la golpeó con una violencia inusitada. Le arrancó una oreja de un mordisco, casi parte de la otra, le rompió un brazo y la parte superior del labio. La víctima presentaba numerosos golpes y hematomas por todo el cuerpo.