19 febrero 2020
  • Hola

Se interesan por los libros de una anciana salmantina y le timan 11.000€

La Fiscalía pide para el único detenido 5 años de cárcel por asociación ilícita y estafa

25 ene 2020 / 09:51 H.

Se presentó como Ricardo y se llamaba Iván Miguel. Junto a sus compinches y sin escrúpulos mantuvo engañada durante tres semanas a una vecina de Salamanca de 81 años de edad, conocida en los círculos de compraventa de libros y colecciones literarias por su afición a coleccionar libros para su biblioteca, hasta que la Policía Nacional tuvo conocimiento del engaño y montó un operativo especial que le sorprendió cuando acudía a casa de la afectada a por más dinero. La estafa asciende a 11.090 euros. I.M.I.V., el único miembro de la banda detenido o al menos acusado finalmente por los hechos, se sentará el lunes en el banquillo: el fiscal le pide dos años y medio de prisión y 9.000 euros de multa por un delito de asociación ilícita y otros dos años y medio de prisión por el delito de estafa. Le pide además la devolución de lo estafado.

Según relata el fiscal en su calificación provisional, los hechos se remontan al mes de mayo de 2018. El día 8 una persona cuya identidad no ha llegado a determinarse llamó por teléfono a la mujer, de 81 años y residente en la capital, con el fin de adquirirle a nombre de una sociedad llamada ‘Cataoniki’, a la que dijo pertenecer, una de sus colecciones de libros en la que estaba interesado un supuesto comprador que había contactado con tal empresa.

La mujer accedió a la venta y ese mismo día se presentaron en su casa varias personas que tras examinar la colección le dijeron a la mujer que estaba incompleta, pero que ellos tenían la otra mitad que faltaba. Así que le ofrecieron venderle los libros que supuestamente le faltaban, que luego podrían recomprarle junto con los que ella tenía, ya que el supuesto comprador quería la colección completa.

La mujer aceptó el trato y una vez le trajeron los ejemplares que le faltaban les entregó los 3.700 euros que le pidieron a cambio.

Sin embargo, días después, los individuos volvieron a casa de la mujer y le dijeron que el supuesto comprador se había echado atrás y ya no quería la colección.

Días más tarde, el día 16, se presentó en el domicilio de la anciana otro hombre que le dijo que era perito judicial y que los libros que había comprado a los desconocidos “empresarios” los había adquirido a un precio muy bajo, por lo que debía abonarle otros 3.390 euros, para compensar el valor real de los libros. Sin más, la anciana volvió a su banco y retiró el dinero, y se lo entregó al falso perito judicial.

No contentos con lo obtenido de la buena señora, señala el fiscal, el día 22 volvieron a presentarse en su casa y le dijeron que tenía que pagarles el IVA de la operación: otros 4.000 euros, que la octogenaria desembolsó.

Días después, contactaron telefónicamente con ella y le dijeron que tenía que abonarles 3.000 euros más, pero que se los devolverían. Esta vez, la anciana desconfió y avisó a la Policía Nacional.

El operativo puesto en marcha por los agentes acabó con la detención de I.M.I.V., de 31 años y condenado en dos ocasiones por delitos de asociación ilícita, así como por robo con fuerza, falsificación y conducción bajo la influencia del alcohol.

Su arresto se produjo a las 11.45 horas del día 29, después de que llamara a la mujer presentándose como Ricardo y le dijera que estaba llegando a su casa. Al rato llamó al telefonillo y le dijo que iba a cobrar el dinero, ella le abrió y al poco fue detenido.

PALABRAS CLAVE