14 agosto 2020
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La Guardia Civil esclarece el violento asalto de 2017 en una sucursal bancaria de Pereña de la Ribera

Uno de los asaltantes ya se encontraba en prisión por otra causa y el segundo, junto con otras dos personas, fueron arrestados en las últimas horas

03 jul 2020 / 16:48 H.

La guardia civil de Salamanca ha logrado resolver el violento robo con violencia registrado en mayo de 2017 en una sucursal de Pereña de la Ribera. Tras años de investigaciones los agentes han averiguado que los implicados en el violento asalto, donde uno de los empleados fue agredido y maniatado bajo amenazas para que abriera la caja fuerte, fueron tres: los dos autores materiales y un cómplice.

Según ha podido averiguar LA GACETA por fuentes del caso, uno de los asaltantes ya se encontraba en prisión por otra causa mientras que el segundo ha sido arrestado en las últimas horas al igual que el compinche que les proporcionó a los otros la información previa para cometer el robo. Además, una mujer que guardaba relación con uno de ellos también ha sido detenida como supuesta autora de un delito de receptación.

Gracias a la citada investigación averiguaron que los dos asaltantes habían llevado a cabo el robo gracias a la información obtenida de un tercer cómplice y que los asaltantes eran los responsables de otro robo con fuerza, llevado a cabo el mes de marzo de 2017 en Villaseco de los Reyes. Averiguaron también que una mujer emparentada con uno de los supuestos asaltantes recibió los objetos sustraídos en este robo, la cual también ha sido detenida.

Los detenidos fueron puestos a disposición del juzgado de instrucción de Vitigudino este jueves, quedando en libertad con cargos.

El objetivo de los asaltantes en el primero robo era que la víctima, que acabó en la UCI, les abriera la caja fuerte del banco en el que trabajaba y que se encontraba en la planta baja del edificio. Ante la negativa del trabajador de la sucursal, dos encapuchados lo lincharon hasta dejarle magulladuras por todo el cuerpo.

Tras el suceso y debido a los gritos de la víctima los ladrones se dieron a la fuga con las manos vacías.