20 marzo 2019
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Juicio por la agresión de la calle Faisán: “Mi intención no era hacerle tanto daño, cuando la vi sangrar por la boca me asusté”

El juicio por la salvaje agresión a una joven en mayo de 2017 ha arrancado en la Audiencia Provincial con la declaración del acusado, el joven colombiano C.D.F.P.

27 feb 2019 / 11:21 H.

El acusado de dejar a su novia en coma de una paliza declara que fue ella la que empezó a agredirle a él, que fue un forcejeo y aunque reconoce que en el mismo le golpeó con el talón en la cabeza, asegura: “Mi intención no era en ningún momento hacerle tanto daño”.

Dice que la noche de los hechos discutieron con motivo de su vestimenta. Ella se había puesto una camiseta con una falda larga y no le gustaba como le quedaba: “decía que estaba gorda porque yo la había dejado embarazada”, asegura

“Yo en ningún momento he planeado quitarle la vida a nadie”, ha declarado y asegura que “cuando la vio sangrando por la boca, se asustó”.

La fiscal le reclama además 20 años de prohibición de aproximarse a la víctima a menos de 500 metros, así como a los padres de esta, del hijo que tienen en común, de sus domicilios, lugares de trabajo o estudio y cualquier otro frecuentado por estos, además de la incomunicación con ellos. La fiscal solicita además la prohibición de residir en Salamanca o en cualquier otra población donde residan las víctimas durante 20 años y la extinción de la patria potestad del hijo que el presunto agresor y la víctima tienen en común. Por último le reclama 5.400 euros de multa por un delito de daños y unos 600.000 euros de indemnización.

Por su parte, la acusación particular eleva la petición a 18 años y ocho meses de prisión, el mismo tiempo de alejamiento e incomunicación y el resto de las medidas solicitadas por la fiscal por el mismo delito pero con las agravantes de parentesco, de género y de abuso de superioridad.

Según recoge la fiscal, los hechos tuvieron lugar el 14 de mayo de 2017. C.D.F.P. estaba en casa de su pareja, cuando discutieron y empezó a romper el mobiliario de la casa -propiedad de los padres de la chica-. La joven intentó salir y gritó pidiendo ayuda, pese a lo que el acusado la alcanzó y le dio un puñetazo con tal fuerza que cayó al suelo inconsciente. Luego pateó la cabeza de la víctima, a la vez que le decía: “Me vas a causar la ruina”. Finalmente, fue apartado por otro joven que le decía: “Para, para... que la vas a matar”.