18 marzo 2019
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Juicio a otro letrado por coacciones al adversario: “Hemos jugado y he ganado, ergo, has perdido”

La acusación le pide 2 años de cárcel, el fiscal estima que no hay delito

27 feb 2019 / 09:40 H.

    La Justicia salmantina sentará este miércoles en el banco de acusados del Juzgado de lo Penal número Uno a otro abogado, en este caso de Málaga, por enviar mensajes al teléfono móvil de un letrado salmantino con el ánimo, según éste, de coaccionarle. La acusación particular -que ejerce el propio abogado demandante- le pide dos años de prisión y una multa. Por su parte, el fiscal entiende que no hay delito y solicita la absolución.

    Según relata la Fiscalía en su escrito de calificación inicial, al que ha tenido acceso LA GACETA, a causa de un pleito civil en los Juzgados de Estepona (Málaga) en el que ambos intervinieron como abogados, el salmantino como parte demandante y el malagueño como parte demandada, se dictó sentencia absolutoria a favor del segundo (el demandado).

    Recurrida dicha sentencia por el letrado salmantino, tal recurso no llegó a prosperar. Sea como fuere, el salmantino decidió recurrir al procurador de la otra parte por mala praxis. Tras serle desestimada en primera instancia tal demanda, el salmantino anunció que iba a recurrir tal desestimación.

    Mientras transcurría el plazo para tal desestimación, señala el fiscal, el abogado salmantino comenzó a recibir en su móvil mensajes de whatsapp procedentes del teléfono utilizado por la hija del letrado malagueño, mensajes en el que él no se identificaba nominalmente y con contenidos tales como: “Buenas noches; Steve McCurry, ¿no lo conoces?; con ella fui, vi y...; ¿quieres pistas?; venga, salmantino; hemos jugado y he ganado, ergo, has perdido; ¿todavía no no has adivinado?; si el 8 de julio no haces nada... (se supone que en referencia a la fecha en la que iba a concluir el plazo para recurrir); ¿qué vas a hacer?”

    Cuando el destinatario de los mensajes protestaba al entender que lo estaban coaccionando, el acusado le respondía: “Nadie te ha coaccionado”. Tras averiguar la identidad del remitente de los mensajes, el abogado salmantino decidió denunciar los hechos.

    El fiscal considera que los hechos “difícilmente intimidatorios o coactivos”, no son constitutivos de delito alguno y en consecuencia solicita la absolución del acusado.