13 noviembre 2019
  • Hola

El dueño de los perros “asesinos” de Santa Marta: “Si hubiera podido evitar esto, los mato yo mismo”

Ha asumido toda la responsabilidad y ha pedido perdón a la familia del fallecido

23 oct 2019 / 20:24 H.

Este miércoles ha comenzado el juicio contra F.A.R.M., el dueño de los perros que mataron a un hombre en un camino de Santa Marta el 26 de febrero de 2017. En el caso del primer acusado, el dueño de los perros, F.A.R.M., la Fiscalía solicita la pena máxima por un delito de homicidio imprudente: 4 años de prisión y el pago de una indemnización total de 134.200 euros -93.400 para la viuda y 20.400 para cada uno de los dos hijos-. En el caso del segundo, el veterinario A.L.M., le acusa de un delito de falsedad en documento oficial por el que le pide 3 años y 6 meses de prisión y el pago de una multa de 3.600 euros, así como 2 años de inhabilitación para el ejercicio de su profesión. El juicio ha quedado este miércoles visto para sentencia.

El Ministerio Fiscal detalla en su escrito de calificación que la víctima paseaba por delante de la finca ‘Los Galguillos’ propiedad del primer acusado, que era a su vez dueño de cuatro perros de raza potencialmente peligrosa y el hecho de haber dejado las puertas de la finca abiertas “como en otras muchas ocasiones, faltando por ello a la mínima diligencia que debería extremarse en este caso por la peligrosidad de los animales”, destaca el fiscal, motivó que los perros salieran y le atacaran desencadenando su muerte.

El principal acusado ha asumido toda la responsabilidad de lo sucedido durante la sesión, ha pedido perdón a la familia del fallecido y ha asegurado que les ayudará “en todo lo que pueda”. Ha tratado de exculpar al veterinario, explicando que fue él el que le dijo las razas de los animales. F.A.R.M. contaba con antecedentes, por lo que no podía tener perros de razas peligrosas.

F.A.R.M. ha explicado que la noche anterior al suceso la puerta de la finca en la que vivían los perros se había quedado abierta, una circunstancia que pudo darse por el accionamiento accidental del mando que la controlaba o porque sus dos hijas habían estado jugando en la zona. Los animales se habían criado con ellas -que actualmente tienen 6 y 9 años- y “jamás habían hecho nada, hasta que lo hicieron”, ha declarado el acusado.

Sin embargo, también ha narrado como dos semanas antes del fatal incidente uno de los animales se había revuelto contra él, y días antes había matado a uno de los galgos con los que convivía. “Tendría que haberlos matado entonces”, ha declarado. Insistiendo en eliminar la responsabilidad del veterinario, F.A.R.M. ha señalado que “los perros son míos, yo quiero hacerme cargo de todo. Si hubiera estado a un ápice de evitar esto, los mato yo mismo”.

A su vez, también ha arremetido contra la Guardia Civil porque, ha asegurado, varios agentes habían visto a los perros y no le habían avisado de que no podía tenerlos al haber estado en prisión.

Por su parte, el veterinario, A.L.M. ha explicado que no dudó acerca de la raza que le había especificado el dueño de los perros cuando los vio. Además, ha asegurado que no conocía los antecedentes de F.A.R.M., porque él no pregunta por la vida de nadie. “A mí me pagan y a correr”, ha declarado, añadiendo que no le compensa falsificar nada por el precio que cobra por cada vacuna, que ronda los 3 euros.

Uno de los guardias civiles que llegó al lugar del suceso ha detallado en la sala que lo que vieron fue “muy duro”. “Ver un ser humano descuartizado por unas fieras difícilmente se nos va a olvidar. Todos se dieron cuenta de la peligrosidad de los perros, especialmente de uno que solo con verlo daba miedo. Si me lo encuentro en un camino, me doy la vuelta y me voy”, ha asegurado.