Borrar
Los juzgados de Valencia E.P.
El chat subido de tono de un pederasta salmantino condenado por corrupción de menores

El chat subido de tono de un pederasta salmantino condenado por corrupción de menores

“Me pones, hazte una foto en el baño”, ordenó el acusado a su víctima de tan solo 14 años | Ha sido castigado con un año y medio de prisión

Lunes, 28 de marzo 2022, 23:04

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Un vecino de la provincia, A.P.G., ha sido condenado por los delitos de corrupción de menores y exhibicionismo a un año y seis meses de prisión, tres años de libertad vigilada y el pago de 3.000 euros de responsabilidad civil. El pederasta, que a día de hoy tiene 33 años de edad, fue detenido en una operación policial desarrollada a nivel nacional a principios de 2015 tras un registro en su domicilio, situado en una pequeña localidad de la comarca de Vitigudino.

Según el relato del fiscal, él y otros tres hombres -también acusados en este procedimiento- contactaron con la víctima -que tiene declarada una discapacidad psíquica del 52%- con el fin de satisfacer sus deseos sexuales, a sabiendas de que tenía tan solo 14 años, y mantuvieron con ella a través de teléfono conversaciones muy subidas de tono en las que le decían que les gustaba, le proponían amor y relaciones de noviazgo, y a continuación le pedían fotos suyas desnuda y en actitud erótica, a cambio de las que les mandaban otras propias.

Según informan fuentes del caso a LA GACETA, los Juzgados de Valencia acogieron este viernes una sesión en la que las partes llegaron a un acuerdo en las condenas para los cuatro acusados. En el caso del salmantino A.P.G., el Ministerio Fiscal efectuó una rebaja muy importante respecto a la pena que solicitaba inicialmente -cuatro años y diez meses de prisión- al tener en cuenta la tardanza injustificada en celebrarse el juicio, dado que desde que ocurrieron los hechos han pasado ya ocho años.

Los hechos tuvieron lugar entre finales de 2014 y principios de 2015. En su escrito de calificación, señala el fiscal concretamente en el caso del salmantino A.P.G., que los contactos con la menor, residente en otra provincia del territorio nacional, se iniciaron el 15 de diciembre de 2014 a través de la aplicación de móvil Atriviate -un juego de preguntas y respuestas al estilo ‘trivial pursuit’, en el que se juega por turnos con gente de todo el mundo a través de internet-. Una conversación en principio banal que le sirvió como primer acercamiento a la niña:

— ¿Cuántos años tienes?

— 14 años ¿y tú?

— 24 años, ¿de dónde eres?

— De Valencia ¿y tú?

— De Salamanca, ¿tienes Kik?, que por aquí no puedo hablar bien.

— No tengo

— Pues instálatelo.

— ¿Pero de qué es?

— Como el WhatsApp pero va mejor.

La aplicación Kik es una aplicación de mensajería instantánea anónima gratuita para dispositivos móviles, en la que no se facilitan números de teléfono, solo nombre de usuario o ‘nickname’, con posibilidad de enviar y recibir mensajes de textos, archivos de fotos y vídeos. Así consiguió que la menor instalaraKik en su móvil, con su ‘nickname’ y una foto de perfil.

A.P.G. le dijo entonces que era muy guapa, le preguntó si tenía novio y le manifestó su extrañeza porque no lo tuviera, proponiéndole que saliera con él. La niña le dijo que sería su novia y el acusado le facilitó entonces su teléfono.

Posteriormente, A.P.G. contactó con la menor a través de WhatsApp hasta el día 25. Se enviaron una foto de su cara y a continuación él le mandó otra de sus genitales y un mensaje en el que le decía: “Mira cómo me estás poniendo, ve al baño y dile a tus padres que tienes ganas de ir al servicio, cierra el pestillo y hazte una foto en su interior”.

Más tarde el varón le envió una foto mostrándole sus partes íntimas y continuó con comentarios muy subidos de tono, hasta que le envió otras masturbándose, al tiempo que le insistía en que ella le mandase también fotos suyas desnuda y le dijo que si no lo hacía se enfadaría con ella y le dejaría de hablar, logrando de esta manera que le enviara cinco fotografías sin ropa. No satisfecho, le mandó otro mensaje pidiéndole más imágenes y solicitándole que hiciera cosas para él.

El 20 de enero de 2015, la madre de la menor interpuso denuncia por estos hechos en la Comisaría de Policía de Mislata (Valencia) tras comprobar la instalación de Kik en el terminal del que hacía uso su hija y la existencia de contactos masculinos, llegando además a ponerse en contacto con uno de ellos, con residencia en Cantabria, haciéndole creer que era su hija.

En esta conversación le saludó y este charló con ella con comentarios de explícito contenido sexual, aprovechando la madre de la menor para pedirle el número de teléfono. Lo mismo hizo con el salmantino A.P.G., haciéndole creer que era su hija, de este modo, la madre consiguió también que le facilitara el teléfono.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios