20 enero 2020
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El acusado de intentar matar a su exmujer en Verín: “Deseo que sea feliz hasta la muerte”

La Fiscalía se reitera en su petición de 10 años para el acusado, por “ contradicciones y omisiones intencionadas” en su testimonio

05 dic 2019 / 15:36 H.

El acusado de un delito de intento de homicidio contra su exmujer el día 2 de enero de 2017 en Castrelo de Val (Orense) ha hecho uso de su derecho a la última palabra para desearle “que sea feliz hasta la muerte”.

Con estas palabras se ha cerrado la segunda y última sesión del juicio que este jueves ha acogido la Audiencia Provincial de Orense contra un hombre portugués, J.O.A., para el que la Fiscalía solicita 10 años de prisión por intentar matar a “sartenazos” a la que por aquel entonces era su mujer.

Uno de los forenses del caso ha declarado este jueves que las lesiones que presentaba la víctima “son compatibles con su versión de haber sido golpeada contra un pilón y recibir golpes con una sartén”.

Según el escrito del Ministerio Público, la mujer se encontraba en la cocina cuando J.O.A. la agarró por los pelos, le golpeó en la frente contra el fregadero y, a continuación, le golpeó la cara con una sartén “al tiempo que le decía que la iba a matar” y que ese día “era su fin”.

A este respecto, el forense ha valorado que “fue la conjunción de tres factores lo que hizo que la víctima sobreviviese”: la masa del objeto empleado, el hecho de que la víctima padece una patología, solo visible en radiografías, que hace que su hueso frontal tenga el doble de tamaño de lo normal y el esfuerzo que la mujer hizo por defenderse.

El mismo forense ha explicado que “se han identificado, al menos, ocho focos traumáticos en la cabeza” pero que pudo haber más “porque no todos los golpes dejan señales”.

EL FORENSE DESCARTA UNA CAÍDA ACCIDENTAL

En este contexto, el forense también ha calificado de “altamente improbable” la posibilidad de una caída accidental de la víctima, según relató el acusado, por “la presencia de tres heridas inciso contusas en el mismo sitio”.

Asimismo, el forense ha manifestado que la mujer relató durante todo el reconocimiento médico forense “mucho miedo” y también explicó que el acusado le había pegado antes “varias veces”.

LA VERSIÓN DEL ACUSADO “NO ES CREÍBLE”

Durante la exposición de informes, el Ministerio Fiscal se ha reiterado a la hora de pedir una sentencia condenatoria de 10 años de prisión por un delito de intento de homicidio y que al acusado se le prohíba acercarse a menos de 300 metros de la víctima, de su domicilio o de su lugar de trabajo durante 15 años.

Se ha basado para ello en la declaración de la víctima que “ha mantenido la misma versión de los hechos” y en el testimonio de las personas que estuvieron a su alrededor en las siguientes horas.

Por otra parte, ha calificado de “no creíble y con numerosas contradicciones la versión del acusado”. “Siempre que se le hizo algún tipo de pregunta difícil de responder se ha limitado a señalar que la víctima mentía”, ha explicado el Ministerio Público.

Se refirió a la intención de matar a la víctima usando las propias palabras de la mujer que describió este miércoles como el acusado “se sorprendió de que se mantuviera con vida unas horas después de los hechos”.

Además, la Fiscalía ha entendido después de escuchar todos los testimonios del juicio oral que la esclerosis múltiple que padece el acusado “no le impide realizar los hechos relatados” y ha entendido probado que, sobre todo, “le afecta a los miembros inferiores y no a los superiores”.

Por su parte, el letrado de la acusación particular ha compartido con la Fiscalía la postura de que “los hechos encajan en un delito de intento de homicidio con alevosía súbita o sorpresiva”. Por este motivo, ha solicitado para el acusado una pena de 13 años de prisión.

Además, la acusación particular también pide que durante 18 años se le impida al acusado acercarse a menos de 500 metros de la víctima y una indemnización en concepto de responsabilidad civil por 24.000 euros.

En último lugar, el abogado de la defensa ha defendido la inocencia de su cliente en base a que la víctima fue “incapaz” de responder durante el interrogatorio realizado en la Sala a “cómo se cayó al suelo o la tiró el acusado”.

También se ha centrado en la enfermedad que padece el procesado para señalar que “no se entiende cómo un hombre que anda con una muleta puede coger a una persona por la parte de atrás, taparle la boca y golpearla hasta hacerle perder el equilibrio”.

Asimismo, se ha referido a la medicación inyectable que por aquel entonces se le ponía a su cliente “habitualmente los fines de semana” y que “requería de reposo total durante 24 horas” para señalar que “no estaba en condiciones de salud para cometer los hechos” de los que se le acusa.

El letrado de la defensa ha dicho que “se ha probado mediante testigos que el comportamiento de J.O.A. con su mujer era impecable fuera del domicilio y que nunca se produjo una discriminación de la mujer respecto al varón”.

Por este motivo, la defensa ha solicitado la libre absolución y, de no ser el caso, ha hablado de manera subsidiaria de un delito de lesiones para el que solicita la pena de prisión de entre 2 y 5 años, sin determinar la responsabilidad civil.