04 abril 2020
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Crónica negra del aislamiento: Policías apedreados, un atraco a un banco y un secuestro de 4 días

La Policía alerta de estafas a ancianos y a incautos que pagan 10 euros por una mascarilla

25 mar 2020 / 21:16 H.

Un total de 1.057 personas han sido detenidas en toda España por incumplir las restricciones del estado de alarma para hacer frente a la pandemia de coronavirus, según los datos del Ministerio del Interior actualizados este miércoles con las actuaciones de todos los cuerpos policiales, incluyendo policías autonómicas y locales.

Entre otras cosas, los mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil han alertado de posibles hurtos a personas mayores que acudan a sus bancos a cobrar su pensión, recomendando que desconfíen si se acerca algún desconocido. “Desconfíen de personas que se les acerquen y que, con cualquier pretexto, pretendan entablar conversación con usted. Pueden ser víctima de un delito como el denominado hurto amoroso”, ha comentado desde la Moncloa el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, tras recordar que este jueves es día 25 y muchas personas mayores cobra físicamente su pensión.

A los pensionistas, ha mandado un mensaje de tranquilidad: “Pueden acudir hasta su sucursal con normalidad, eso sí, manteniendo las condiciones dictadas en el real decreto. Es decir, de forma individual, excepto personas dependientes, y manteniendo las distancias mínimas para evitar contagios”. Además, ha recordado que algunos banco han puesto facilidades para adelantar el cobro o realizarlo online.

Problemas en La Línea y Valencia

Entre las “conductas irresponsables” ha citado ejemplos como la intervención en Alicante, donde un gimnasio seguía abierto de forma clandestina para algunos socios, o en Las Palmas de Gran Canaria, donde un bar aún abría para clientes habituales. Se ha quejado también por la actuación de varones españoles que lanzaron objetos, incluso incendiarios, a los policías que trasladan desde Alcalá del Valle a la Línea de la Concepción, en Cádiz, a un grupo de ancianos residentes de un geriátrico que estaban infectados con coronavirus. Varios jóvenes se congregaron a la entrada de la ciudad y arrojaron piedras a las ambulancias, llegando a interponer un vehículo para impedir la llegada a su destino. Los agentes arrestaron a los dos ocupantes del turismo, dos varones de 32 y 25 años de edad. Una vez los ancianos en su destino, fue necesario establecer un dispositivo alrededor de la residencia para contener la actitud de unas 50 personas que amenazaban con alterar el orden público si llegaban más enfermos hasta la localidad.

En este sentido, ha pedido que la localización de “infractores, irresponsables o insolidarios” se deje en manos de los policías, después de que este martes un hombre resultara apuñalado en una localidad valenciana por intentar evitar que su compañero de piso saliera de casa e incumpliera el confinamiento. “Si observan cualquier conducta contraria a lo establecido en el Real Decreto, no intervengan”, ha señalado.

Ciberestafa con donaciones

El general de la Guardia Civil, por su parte, ha mencionado una operación por una ciberestafa a través de la página web www.donacionescoronavirus.es, que estaba siendo utilizada para solicitar transferencias bancarias de hasta 1.000 euros para luchar contra COVID-19 y que ha sido bloqueada. En el correo electrónico ciberestafas@guardiacivil.org se puede alertar de cualquier práctica ilegal.

Atraco en Monteagudo

Por otra parte, la Guardia Civil ha detenido este miércoles a un hombre de 60 años y nacionalidad española mientras, presuntamente, intentaba atracar una entidad bancaria de la pedanía murciana de Monteagudo. Los hechos han ocurrido sobre las 8.36 horas, cuando la Sala del 092 ha recibido una llamada alertando de que, según se desprendía de las señas hechas desde el interior por un empleado a otra persona situada en el exterior, se estaba cometiendo un atraco. Hasta el lugar se han desplazado varias patrullas del Grupo Especial de Seguridad Ciudadana (GESC) y de la Unidad de Descentralización, que han observado que podría estar cometiéndose un robo con arma de fuego en el interior de la entidad.

Así, han hecho salir inmediatamente a un usuario del cajero anexo a la oficina, tomando, a continuación, las primeras medidas de protección y custodia de la zona, como es el corte de tráfico de peatones y vehículos en ese tramo de la calle y vigilancia de la entidad con medios adecuados para evitar la huida del sospechoso. Momentos después, los agentes, junto con efectivos de la Guardia Civil, han accedido al interior del establecimiento y han procedido a la detención del presunto autor, un vecino de una pedanía cercana, que ha sido trasladado al Puesto de la Guardia Civil de Cabezo de Torres.

Mascarillas a diez euros

La Policía Local de Mataró (Barcelona) también ha incautado este miércoles 926 mascarillas y 2.900 guantes que se vendían a precios muy por encima del habitual, hasta 10 euros por una mascarilla. El Ayuntamiento ha explicado en un comunicado que la tienda ofrecía un paquete de tres mascarillas básicas por 10 euros, y pedía el mismo precio por una mascarilla de mayor protección. También por 10 euros, la tienda ofrecía una caja de 100 guantes, y el dueño del establecimiento “no ha acreditado la procedencia del material sanitario”.

Cuatro días secuestrado

Por otro lado, agentes de la Policía Local de Sevilla han liberado a un hombre de 42 años tras cuatro días de secuestro en una vivienda del Polígono Norte y han detenido a cuatro varones de 56, 42, 34 y 32 años de edad, por su relación con dicha retención posiblemente conectada con una deuda por droga, tras haber perseguido a tres de ellos por un robo con violencia que acababan de perpetrar.

Pasadas las 00,30 horas de este miércoles, según el Ayuntamiento hispalense, una mujer de 53 años avisaba a la Policía Local de que acababa de sufrir el robo de su bolso en la zona norte de la ciudad, describiendo a los autores del robo y explicando que les conocía del barrio del Polígono Norte. Tras localizar a los sujetos, los mismos huyeron de los agentes y comenzó una persecución a pié por distintas calles del barrio. Los tres individuos se introdujeron en el interior de un piso bajo de un bloque del citado barrio, cerrando y asegurando la puerta por dentro. Ante ello, los agentes rodearon la zona y el patio trasero para evitar que pudiesen escapar, solicitando la presencia de los bomberos para la apertura de la vivienda. No obstante, a la llegada de los bomberos, los aludidos abrían finalmente la puerta.

En el interior de la vivienda, los agentes arrestaron a los tres autores del robo y a una persona más, pues pudieron escuchar a alguien pidiendo auxilio en el interior de una de las habitaciones. Tras el rastreo, los agentes encontraron a un varón de 42 años de edad tumbado sobre el suelo, maniatado y con la cabeza tapada por un chaleco anudado a modo de capucha. Esta persona presentaba múltiples golpes y contusiones causados al parecer por el cuatro de los detenidos. Una vez liberado, manifestó a los agentes que llevaba secuestrado cuatro o cinco días por una deuda relacionada con las drogas, habiendo sido agredido por al menos tres personas distintas durante estos días, en los que ha comido de restos de alimentos que le dejaban en el suelo.