El acusado de amedrentar a su expareja desde Portugal ante la juez: «Era un problema económico, no eran amenazas»
A.P.S.D.C. admite que le envió los mensajes, pero asegura que no pretendía atemorizar a la mujer, una vecina del alfoz. El fiscal mantiene su petición de diez meses de prisión y tres años de alejamiento
Salamanca
Viernes, 14 de noviembre 2025, 10:33
El ciudadano portugués acusado de lanzar mensajes intimidatorios a su expareja -vecina de una localidad del alfoz de Salamanca- ha negado ante la juez que pretendiera amenazarla. Ha reconocido que enviara las frases que constan en la causa, entre ellas el contundente «te juro que no vas a dormir tranquila», pero ha sostenido que todo obedecía a «un tema económico», no a un intento de amedrentar. El Juzgado de lo Penal número Dos de Salamanca ha dejado el juicio visto para sentencia.
Según explican fuentes del caso a LA GACETA, el Ministerio Público ha mantenido íntegramente su acusación contra A.P.S.D.C. por un delito de amenazas en el ámbito de la violencia de género. Le pide una pena de diez meses de prisión, dos años de privación del derecho de tenencia y porte de armas y tres años de prohibición de aproximarse a 250 metros de su expareja, de su domicilio o lugar de trabajo o cualquier otro frecuentado por ella y de comunicación por cualquier medio o procedimiento.
Los hechos se remontan al verano de 2022, concretamente al mes de agosto de ese año. Tras romper la relación sentimental, el acusado le envió una cadena de mensajes desde Portugal, con expresiones dirigidas a amedrentarla: «Te juro que no vas a dormir un día más tranquila en España», «me has destrozado la vida, pero yo te voy a hacer lo peor... te lo garantizo», «ya hablé con el abogado... te juro que te vas a arrepentir». Aquellas comunicaciones motivaron una medida cautelar de prohibición al acusado de aproximarse a la afectada en un radio de 250 metros, y de comunicarse por cualquier medio.
Durante el juicio, el acusado ha intentado restar importancia a sus palabras, asegurando que todo se debía a un conflicto económico con la mujer, que sus palabras no eran amenazantes.
Tras escuchar a las partes, el procedimiento ha quedado visto para sentencia.
012: Teléfono de Información a la Mujer Castilla y León