05 agosto 2020
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A juicio por agredir, amenazar de muerte y robar a su padre tres veces en tres días en Salamanca

Los hechos ocurrieron en el domicilio familiar en Villamayor, donde se le acusa de retorcer el brazo, el cuello y golpear violentamente a su progenitor

14 ene 2020 / 21:36 H.

Fue detenido hasta en tres ocasiones en apenas tres días consecutivos del verano pasado por las constantes amenazas de muerte y robos a su padre al que llegó a retorcer el brazo, del cuello y golpear violentamente lanzándole al suelo en el domicilio que compartían en Villamayor, un comportamiento que mantuvo hasta que el juez le envió a prisión. G.A.R., viejo conocido policial por sus múltiples y variados antecedentes, robó a su padre tras agredirle, primero en metálico y luego la tarjeta para lo que le exigió que le dijera el número PIN, y más tarde al descuido apoderándose de los 60 euros que su padre guardaba debajo de la almohada.

Según ha podido saber LA GACETA, la Fiscalía le pide ahora 20 años de prisión por todos estos hechos, un cómputo de las penas que marca el Código Penal y que podría llevar aparejada una medida de internamiento, pero que no será posible si el afectado, su padre, no declara contra él en el juicio que este miércoles acogerá el Juzgado de lo Penal número Uno de Salamanca. Por lo pronto, el afectado no reclama indemnización y ha declinado ser visto por el médico forense.

Los hechos tuvieron lugar en el domicilio que víctima y acusado compartían al menos por aquel entonces en el verano pasado. Un día, a primera hora de la mañana, los vecinos se sobresaltaron por las violentas amenazas que G.A.R., de 34 años, profería a gritos contra su padre.

Según señala el Ministerio Público, el acusado empezó a exigir a la víctima dinero y al negárselo, le retorció el brazo, le propinó dos manotazos en la cara y le quitó a la fuerza los 50 euros que llevaba en la cartera.

Después de ser detenido declaró ante el juez, que tras su comparecencia le dejó en libertad provisional aunque con una orden que le impedía aproximarse a su padre y comunicarse por cualquier medio con él, debiendo abandonar de inmediato el domicilio.

Apenas tardó unas horas y ese mismo día, por la tarde y nada más serle notificada la resolución, G.A.R. regresó a casa y volvió a pedir dinero a su padre. Al negárselo, le cogió la tarjeta de crédito y unos 40 euros, tras lo que comenzó de nuevo a amenazarle de muerte insistiendo en que le diera el número PIN de la tarjeta, hasta que le agarró del cuello y le lanzó al suelo.

La Guardia Civil le volvió a detener y tras ser interrogado por el juez volvió a quedar libre, con la advertencia de nuevo de que de aproximarse a su padre volvería a incurrir en delito.

Pero el acusado no desistió y siguió con su comportamiento hostil hacia su progenitor, de manera que esa misma tarde volvió al domicilio familiar y forcejeó con su padre, al que logró quitarle en esta ocasión 40 euros más.

Finalmente, al día siguiente regresó al domicilio y le sustrajo 60 euros al descuido que su padre tenía debajo de la almohada.

En sus informes, la Fiscalía señala además que durante el citado periodo el acusado entró además varias veces de madrugada en la casa, volviendo a ser detenido en una de estas ocasiones. Tras pasar de nuevo a disposición judicial, el juez ordenó automáticamente su ingreso en prisión provisional.

Como consecuencia de estos hechos, el Ministerio Público le acusa de varios delitos de robo con violencia, maltrato familiar y quebrantamiento. Delitos de cuyo cómputo resulta la petición de condena de 20 años de prisión, además del alejamiento e incomunicación con su padre y la prohibición de tenencia y uso de armas.

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