20 julio 2019
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¿Qué podemos hacer en casa para frenar el cambio climático?

En ocho simples pasos te contamos qué medidas tomar para contribuir a parar la mayor amenaza de la Tierra

27 mar 2019 / 12:33 H.

El cambio climático supone la mayor amenaza medioambiental de la humanidad. A pesar de ser conscientes de su existencia debido a los datos que recibimos prácticamente de forma diaria sobre ello, no parece preocupar en la medida en que debería.

Bien por exceso de información, o por la falta de interés en lo que conforma un reto global sin fronteras que afecta a nivel mundial; existe un desconocimiento generalizado sobre lo que es, lo que supone, lo que está causando y cómo combatirlo.

La gran consecuencia del cambio climático es el calentamiento global, es decir, se está produciendo de manera progresiva un aumento en las temperaturas a nivel global por la emisión de gases de efecto invernadero (concentración de gases, normalmente dióxido de carbono) a la atmósfera producidas por la actividad del ser humano. Estas modificaciones en las temperaturas no se producirían de manera natural tan rápidamente.

En primer lugar, el paso principal para frenarlo es el trabajo coordinado por parte de todos los países y personas del planeta, puesto que solo con la colaboración común es posible poner solución a un problema de tales dimensiones. Estamos en un momento decisivo; si esperamos mucho más para actuar, los daños del planeta y de nuestra propia salud serán irreversibles. La OMS (Organización Mundial de la Salud) alerta sobre este problema con datos como los siguientes: “Nueve de cada diez personas de todo el mundo respiran aire contaminado” y “La contaminación medioambiental causa 1,7 millones de defunciones infantiles anuales”.

La pregunta es: ¿cómo evitar el cambio climático?

Si queremos parar el daño que estamos causando, que dará lugar al aumento del nivel del mar, a fenómenos atmosféricos extremos, deforestación o desaparición de especies, debemos poner en marcha ya pequeñas acciones sostenibles que ayuden a frenarlo y a cuidar el medio ambiente. Estos son los pequeños hábitos de vida que formarán parte de un gran cambio:

1. Elige ir a pie, en bici o el transporte público como primera opción

El objetivo es reducir las emisiones. Si se disminuye el número de transporte utilizado (usando menos el coche privado, y más el transporte público), bajan a su vez la cantidad de CO2 emitido y el gasto que causa. Hay que tener en cuenta que cada litro de combustible consumido por el coche, se emiten 2,5 kilos de CO2 a la atmósfera. Respecto a largas distancias, lo más beneficioso sería el tren, que es más sostenible que el avión, por ejemplo, culpable de gran parte del CO2 emitido.

2. Cambia las bombillas

El uso de bombillas de bajo consumo supone un ahorro de más de 45kg de CO2 al año. Aunque resulta más cara, a la larga es económica, puesto que reduce hasta 60€ los gastos de electricidad, según lo afirma la Comisión Europea.

3. Ahorra energía

Apaga la televisión o el ordenador cuando no se esté utilizando. Solamente con eso, se evita que miles de kg de CO2 salgan a la atmósfera. Además, es importante no dejar los aparatos eléctricos en stand-by (en espera o suspendidos), o el cargador del móvil enchufado continuamente (aunque no esté conectado el teléfono), puesto que seguirá consumiendo electricidad.

4. Vigila los electrodomésticos

Cocinar y lavar la ropa también puede hacerse ahorrando energía y colaborando con el medio ambiente. Simples medidas como tapar la cazuela mientras se prepara un plato o usar ollas a presión, son capaces de ahorrar hasta un 70% de energía. Intentar no poner el lavavajillas o la lavadora hasta que no estén llenos, o poner las lavadoras a temperaturas bajas (los detergentes actuales son eficaces también sin temperaturas altas), suponen del mismo modo una gran ayuda.

Todas las pequeñas acciones que supongan un ahorro de energía, contribuyen a la reducción de emisiones de dióxido de carbono, desde dejar enfriar la comida antes de meterla en el frigorífico hasta darte una ducha en vez de un baño (el consumo de energía para calentar el agua es enorme).

5. Cuidado con el termostato

Tan sencillo como regular los grados a los que está una casa con la calefacción o el aire acondicionado. La oscilación de solamente 2ºC en invierno y en verano puede llegar a ahorrar más de 600 kg de CO2 por hogar en un año. También es importante no dejar ventanas abiertas o aperturas durante mucho tiempo con la calefacción encendida, pues esta necesitará más energía para poder calentar el espacio. No se debe abusar de estos aparatos. Si se toman medidas, además de reducir las emisiones de CO2, también se reducirá la factura de la calefacción.

6. Reduce, reutiliza y recicla

Poner en práctica las 3 ‘R’ de la sostenibilidad es crucial.

- Reduce consumiendo menos, y de manera más eficiente

- Reutiliza aprovechando los mercados de segunda mano, en la mayoría de los casos los productos que consumimos no solo tienen una vida; probablemente se pueda seguir usando aquello que otra persona ha desechado o ya no necesita

- Recicla todo lo que consumas; envases, residuos electrónicos... Se pueden ahorrar más de 730 kg de CO2 anualmente solo con reciclar la mitad de la basura que se genera en casa.

7. Fíjate en las condiciones de lo que consumes

Controlar las etiquetas de los productos para saber de dónde vienen y fomentar aquellos que sean próximos y de temporada, supone también un ahorro de CO2:

Los que sean de origen cercano evita las importaciones que suponen emisiones extra por el transporte. Los de temporada, evitan otros modos de producción menos sostenibles. Asimismo, consumir más productos bio (menos químicos y pesticidas en su producción) y evitar embalajes excesivos y alimentos procesados ayuda a evitar la emisión de CO2 (por ejemplo: menos embalaje; menos residuos).

8. Planta un árbol

Es importante actuar contra la pérdida de bosques y, en la medida en que se pueda, reducir los riesgos de incendio. Asegúrate de la certificación que asegure el origen de la madera que compres y planta un árbol. Un solo árbol es capaz de absorber una tonelada de dióxido de carbono durante toda su vida.

De esta forma, con 8 sencillas acciones se puede luchar contra el cambio climático, mitigándolo y colaborando para frenar un desastre que tiene un alcance global y que supone que la calidad de vida en la Tierra y de esta, se termine acabando en cuestión de tiempo.

Aquí te dejamos un vídeo que explica detalladamente el problema, sus causas, consecuencias y soluciones: