20 febrero 2020
  • Hola

Las verdades de la ‘dieta Pataky’

La actriz confesó que practica el ayuno intermitente -concentra sus comidas en 8 horas y se pasa 16 horas sin ingerir sólidos-

23 ene 2020 / 12:48 H.

En prime time y en el programa más visto de la televisión española. La actriz Elsa Pataky confesó hace semanas en El Hormiguero que uno de los secretos de su figura es que practica el ayuno intermitente: realiza todas su comidas en un periodo de ocho horas y no vuelve a ingerir ningún sólido durante las 16 horas siguientes.

La confesión generó un importante revuelo mediático: por un lado los que consideran imprudente estimular a la juventud a practicar dietas, con el riesgo de que deriven en trastornos alimentarios. Por otra parte, los que recuerdan que el ayuno intermitente no es nuevo ni tampoco un invento infundado.

Los expertos en nutrición defienden los beneficios de este ayuno, pero haciendo especial hincapié en que no se puede iniciar por cuenta propia, sino supervisado por especialistas.

El catedrático emérito de Endocrinología Clínica y Metabolismo -y exjefe del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital- Juan José Corrales especifica que existen dos grandes modalidades de ayuno: “Una consiste en restringir el número de calorías que se ingieren dos días a la semana y de forma secuencial. Se va intensificando la reducción de calorías a medida que avanzan los meses”. La segunda fórmula -y más famosa- es la que han pasado a apodar ‘dieta Pataky’. “Aquí se limita el número de horas en las que se ingieren las comidas y también se va aumentando progresivamente el tiempo de ayunas”, aclara.

Puede ser una combinación 12:12 (doce horas para comer y doce horas sin ingerir alimentos) e ir aumentando a una versión más ‘fuerte’ como la que practica Pataky y su cinematográfica pareja: 8:16. Concentran todas sus comidas en un periodo de ocho horas, tratan de cenar muy pronto y no vuelven a probar sólidos hasta pasadas 16 horas, que suele ser a media mañana. Aún así no es la versión más extrema, puesto que hay personas que llegan a encadenar 18 horas de ayuno.

Lo que han demostrado diversos estudios es que “no solo produce una pérdida de peso, sino que desencadena una serie de cambios en el metabolismo”, afirma el doctor Corrales, que amplía: “Se ha demostrado que es beneficioso en animales de experimentación y ahora se ensaya sobre la salud humana, pero se carece de información sobre la influencia en el riesgo de enfermedades comunes, infarto, ictus... Tampoco hay trabajos realizados en grupos de población que no sean los ideales. Se ha probado siempre en personas de mediana edad, buen estado de salud... No así en ancianos, enfermos crónicos, etc”.

Si ya de por sí es complicado concentrar tres comidas y dos complementos en ocho horas, la cultura y los horarios españoles dificultan más la situación. ¿Cómo puede un español cenar a las siete u ocho de la tarde y no volver a probar nada hasta las 12 del mediodía?

Una de las conclusiones que apuntan tanto nutricionistias como endocrino es que “quizás bastaría con comer mejor o un poco menos de cada cosa” porque muchas de las personas que optan por este ayuno “se pasan muchas horas sin comer, pero cuando comen ingieren lo mismo que antes, y al final el número de caloría que ingieren es idéntico”. No existe la magia. De hecho, el cuerpo de Elsa Pataky no es fruto de las 16 horas sin ingerir sólidos, sino más bien de todo el ejercicio que realiza durante esas 16 horas de ayuno.

PALABRAS CLAVE