03 agosto 2020
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Las razones por las que cenar tarde engorda

13 jun 2020 / 10:21 H.

Un estudio arroja nueva luz sobre cómo comer una cena tardía empeora la tolerancia a la glucosa y reduce la cantidad de grasa quemada

Cenar tarde puede contribuir al aumento de peso y al alto nivel de azúcar en sangre, según un estudio publicado en el “Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism”, la revista de la Sociedad Endocrina norteamericana.

Se estima que más de 2.100 millones de adultos tienen sobrepeso u obesidad, lo que hace que las complicaciones de salud como la diabetes y la presión arterial alta sean más probables. Algunos estudios sugieren que consumir calorías más tarde en el día está asociado con la obesidad y el síndrome metabólico.

“Este estudio arroja nueva luz sobre cómo comer una cena tardía empeora la tolerancia a la glucosa y reduce la cantidad de grasa quemada. El efecto de comer tarde varía mucho entre las personas y depende de su hora habitual de acostarse”, explica el autor del estudio Jonathan C. Jun, de la facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EEUU).

“Esto muestra que algunas personas pueden ser más vulnerables a comer tarde que otras -añade-. Si los efectos metabólicos que observamos con una sola comida continúan ocurriendo de manera crónica, entonces comer tarde podría conducir a consecuencias como diabetes u obsesidad”.

Los investigadores estudiaron a 20 voluntarios sanos (10 hombres y 10 mujeres) para ver cómo metabolizaban la cena a las diez de la noche en comparación con las seis de la tarde. Todos los voluntarios se acostaron a las once de la noche.

Los investigadores descubrieron que los niveles de azúcar en la sangre eran más altos y la cantidad de grasa quemada ingerida fue menor con la cena posterior, incluso cuando se proporcionó la misma comida en dos momentos diferentes.

“En promedio, el nivel máximo de glucosa después de la cena tardía fue aproximadamente un 18 por ciento más alto, y la cantidad de grasa quemada durante la noche disminuyó en aproximadamente un 10 por ciento en comparación con una cena más temprana. Los efectos que hemos visto en voluntarios sanos podrían ser más pronunciados en las personas con obesidad o diabetes, que ya tienen un metabolismo comprometido”, añade el primer autor de estudio Chenjuan Gu, de la Universidad Johns Hopkins.

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