22 enero 2020
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La deliciosa tarta de piña que se puede hacer fácilmente en diez minutos

La pueden elaborar hasta los menos acostumbrado a manejarse en los fogones

05 dic 2019 / 17:24 H.

La piña es una de las frutas más saludables que podemos tomar. Tiene vitaminas A, B1 y ácido fólico. Es rica en potasio, magnesio e hierro. Y además es muy digestiva, especialmente si nos comemos su tallo, donde se encuentra una enzima, la bromelina, que es idónea para este fin. Lo mejor es comerla al natural. Pero también es muy útil para hacer batidos e incluso tartas. La bloguera Mary Paz Álvarez ha publicado una receta que está causando furor en las redes por su sencillez. La pueden hacer hasta los que no estén acostumbrados a manejarse entre los fogones.

Primero, como siempre, te contamos los ingredientes. Y es que aquí radica otra de las ventajas de este plato: son cosas que puedes encontrar muy fácil en cualquier tienda o supermercado y que son bastante baratas. Preparar esta receta no te va a obligar, por tanto, a hacer una intensa búsqueda ni a arruinarte.

Ingredientes

Para hacer la tarta necesitamos 600 mililitros de nata líquida, 150 gramos de azúcar, un bote de piña en su jugo (normalmente pesan 850 gramos los botes grandes que puedes encontrar en el supermercado), y dos sobres de gelatina de piña de unos 28 gramos. Dicho esto vamos con la elaboración.

Pasos

Primero tenemos que caramelizar un molde redondo. Sobre la base colocamos las rodajas de piña haciendo el dibujo que nos guste ya que luego esta va a ser la parte que va a quedar hacia arriba así que no tengas miedo a recortar como gustes (fíjate en la foto, no todas las rodajas tienen el mismo tamaño). Reservamos, eso sí, un par de rodajas sin poner y las trituramos con la batidora hasta que nos queden como una papilla.

En un cazo echamos el jugo del bote de piña (es agua con azúcar normalmente), lo llevamos al fuego y cuando rompa a hervir disolvemos en él la gelatina y lo dejamos que se temple apartándolo del fuego con cuidado.

En un molde aparte montamos la nata con el azúcar, añadimos la piña que habíamos batido y el zumo con la gelatina. Lo incorporamos todo a la mezcla con movimientos envolventes para que la nata que hemos hecho no se nos baje y lo vertemos suavemente en el molde. Y ya está casi todo.

Sólo nos queda dejar la tarta en el frigorífico para que se solidifique y al día siguiente lo desmoldamos, la abrimos, la servimos y sorprendemos a los nuestros con un postre rico y jugoso.