11 agosto 2020
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El síndrome del corazón roto se dispara con el coronavirus

La cardiomiopatía por estrés ocurre en respuesta a la angustia física o emocional

13 jul 2020 / 10:16 H.

Los investigadores de la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, han encontrado un aumento significativo en pacientes que experimentan miocardiopatía por estrés, también conocido como síndrome del corazón roto, durante la pandemia de COVID-19, según publican en la revista ‘JAMA Network Open’.

La cardiomiopatía por estrés ocurre en respuesta a la angustia física o emocional y causa disfunción o fallo en el músculo cardíaco. Los pacientes generalmente experimentan síntomas similares a un ataque cardíaco, como dolor en el pecho y dificultad para respirar, pero generalmente no tienen arterias coronarias bloqueadas de manera aguda. Sin embargo, el ventrículo izquierdo del corazón puede mostrar agrandamiento.

Otros síntomas incluyen latidos cardíacos irregulares, desmayos, presión arterial baja y shock cardiogénico, es decir, incapacidad del corazón para bombear suficiente sangre para satisfacer las demandas del cuerpo debido al impacto de las hormonas del estrés en las células del corazón.

“La pandemia del COVID-19 ha provocado múltiples niveles de estrés en la vida de las personas en todo el mundo. Las personas no solo están preocupadas de que ellos o sus familiares enfermen, sino que se enfrentan a problemas económicos y emocionales, problemas sociales y posible soledad y aislamiento”, recuerda Ankur Kalra, cardiólogo de la Clínica Cleveland en las Secciones de Cardiología Invasiva e Intervencionista y Medicina Cardiovascular Regional, que dirigió el estudio.

“El estrés puede tener efectos físicos en nuestros cuerpos y nuestros corazones como lo demuestran los diagnósticos crecientes de miocardiopatía por estrés que estamos experimentando”, añade.

Par el estudio, los cardiólogos observaron a 258 pacientes que ingresaron en la Clínica Cleveland y en la Clínica Cleveland Akron General con síntomas cardíacos conocidos como síndrome coronario agudo (SCA) entre el 1 de marzo y el 30 de abril y los compararon con cuatro grupos de control de pacientes con SCA antes de la pandemia.

Encontraron un aumento significativo en los pacientes diagnosticados con miocardiopatía por estrés, alcanzando el 7,8%, en comparación con la incidencia prepandemia del 1,7%.

Los pacientes con miocardiopatía por estrés generalmente recuperan su función cardíaca y se reponen en cuestión de días o semanas, aunque la afección ocasionalmente puede causar eventos cardíacos y cerebrovasculares adversos importantes y rara vez puede ser fatal.

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