17 octubre 2019
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Consiguen eliminar el cáncer de páncreas en ratones

Investigadores del CNIO consiguen curar el cáncer en estos animales, pero todavía no se puede aplicar a humanos

12 abr 2019 / 11:01 H.

Investigadores del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderados por el doctor Mariano Barbacid, han logrado eliminar en un modelo experimental de ratones el adenocarcinoma ductal de páncreas (ADP), una de las formas más agresivas de tumor y de las que más resistencia presenta a los tratamientos actuales.

Y es que, la curación de este cáncer de páncreas se limita prácticamente a aquellos casos en los que el tumor está localizado y puede ser eliminado quirúrgicamente, lo que representa menos del 10 por ciento de los pacientes. Además, y a pesar de los importantes avances que se están produciendo en el campo de la medicina personalizada y la inmunoterapia, este tumor sigue teniendo un mal pronóstico.

La incidencia de este cáncer se puede considerar media (6,6 nuevos casos/100.000 habitantes/año en hombres y 3,9 en mujeres), si bien en los años 50 se produjo un ascenso muy importante, el cual continúa en la actualidad con cifras que desvelan los altos índices de mortalidad de esta enfermedad. Además, y aunque el cáncer de páncreas representa el 2,2 por ciento de todos los nuevos casos de cáncer, es ya la tercera causa de muerte, solo por detrás del cáncer de pulmón y de colon, superando a la mortalidad del cáncer de mama. De hecho, se prevé que en 2030 el ADP se convierta en la segunda causa de muerte por encima del cáncer de colon.

ELIMINACIÓN DEL CÁNCER EN RATONES, PERO AL MENOS CINCO AÑOS PARA LOS HUMANOS

Ante este escenario, los investigadores han desarrollado durante los últimos cinco años una nueva generación de modelos de ratón genéticamente modificados con el fin de evaluar el potencial terapéutico de dos dianas implicadas en la señalización de las oncoproteínas KRAS: el receptor del factor de crecimiento epidérmico y la quinasa c-RAF.

Tras fallar a la hora de eliminar de forma aislada EGFR y c-RAF, los expertos decidieron analizar si estas dianas podían inducir un efecto terapéutico si las eliminaban a la vez, comprobando así por primera vez que en la mitad de los ratones los tumores ADP de alto grado no sólo no dejaron de crecer, como suele suceder en la mayoría de los modelos experimentales, sino que en unas semanas desaparecieron completamente.

Finalmente, el investigador ha informado de que en los próximos años van a estudiar qué otras mutaciones se producen en los ratones que no responden a la nueva estrategia terapéutica. “Aunque estamos ante un descubrimiento importante, es importante dejar claro que en menos de cinco años, y siendo optimistas, no va a haber nada”, ha zanjado.