30 marzo 2020
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Uno de cada cuatro contratos en Salamanca son de camarero, cocinero o ayudante

El lado negativo es que la mayoría de incorporaciones son solo para días o semanas

18 feb 2020 / 20:19 H.

La importancia de la hostelería queda reflejada en el mercado laboral salmantino. El año pasado, por ejemplo, uno de cada cuatro contratos firmados en Salamanca correspondían a camarero, cocinero o ayudante de cocina. Una proporción que no solo evidencia el peso que tiene el sector en la economía de la provincia, también que se trata en más del 90% de los casos de incorporaciones temporales, algo lógico teniendo en cuenta que se trata de negocios muy afectados por la estacionalidad.

El número de contratos firmados para estas tres profesiones ascendió a 33.700 en 2019, lo que representa el 28,3% del total registrado en Salamanca en ese ejercicio. Los de camarero fueron los más numerosos, al rondar los 28.000. Se trata de una profesión muy afectada por las contrataciones temporales. Además de estar marcada por campañas especiales, como las de Navidad, o la de comuniones y bodas, hay que tener en cuenta que parte de la actividad del sector se concentra en los fines de semana, en el caso de los bares de ocio nocturno. De ahí que la mayoría de contratos sean por días o semanas, e incluso de horas en algunos casos. La estacionalidad también marca la contratación de cocineros y ayudantes de cocina, aunque de manera menos acusada.

Los afiliados a la hostelería han ido aumentado hasta moverse en los 10.000, aunque bajan los autónomos

El crecimiento de establecimientos hosteleros sí ha permitido colocar al sector como el que más empleo genera en la provincia siendo una actividad completamente privada. Delante de él se encuentran la educación y la sanidad, ámbitos en los que la presencia de las administraciones públicas resulta clave. La hostelería se mueve en el entorno de los 10.000 afiliados a la Seguridad Social en la actualidad, un incremento superior a las 400 personas en comparación con 2010.

Un dato a tener en cuenta, no obstante, es el descenso en el régimen de autónomos, que ha bajado a los 2.700 cotizantes, 400 menos que hace una década. En cambio, los empleados por cuenta ajena aumentaron en más de 900 personas.

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