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Equipo del Hospital de Salamanca atendiendo a un paciente con un ictus en Radiología Intervencionista. ALMEIDA
La Unidad del Ictus del Hospital de Salamanca necesita ampliar su capacidad para cumplir con la pauta nacional

La Unidad del Ictus del Hospital de Salamanca necesita ampliar su capacidad para cumplir con la pauta nacional

Necesita dos camas más por su volumen de ingresos, algo que ya estaba planificado

Javier Hernández

Lunes, 15 de abril 2024, 06:15

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El Consejo Interterritorial de Salud ha aprobado una nueva estrategia frente al ictus que pretende introducir cambios en la forma de trabajar de todos los hospitales del país con el objetivo último de reducir en un 20% la mortalidad de esta enfermedad.

Son una serie de normas numéricas que van desde el número de camas exigibles en las unidades del ictus al máximo de horas que puede demorarse la atención a un paciente con un ictus.

En el caso del Hospital de Salamanca esta nueva estrategia no va a suponer un especial esfuerzo, dado que ya cumple con la mayoría de las exigencias. Si acaso, necesitaría aumentar el número de camas que tiene dedicadas al ictus dentro de la planta de Neurología, pero la realidad es que este incremento ya estaba planeado desde hace tiempo y se iba a realizar, independientemente de las pautas que ahora marca el Ministerio.

La Unidad del Ictus de Salamanca pasó de cuatro a ocho camas con el traslado del viejo Clínico al nuevo edificio.

El documento pactado por las comunidades establece una ratio mínima de una cama en las unidades del ictus por cada 100 ingresos registrados anualmente.

«Tenemos actualmente ocho camas, pero nuestra idea es aumentar otras dos más. Dado que atendemos también los ictus procedentes de Zamora y Ávila, la media reciente ya está superando los 1.000 ictus al año, por lo que es importante tener esas diez camas», explica el jefe de Neurología y responsable de la Unidad del Ictus, Luis López Mesonero.

El resto de premisas están cubiertas. Por ejemplo, que el código ictus se active en menos de una hora desde que el paciente llega al hospital, y que las pruebas de imagen estén listas en menos de 15 minutos desde la entrada por Urgencias. «La activación del código ictus es inmediata. Hemos mejorado muchísimo la activación del triaje por parte de Enfermería. Respecto a las pruebas diagnósticas también cumplimos con esa exigencia porque se ha optimizado de tal manera que el paciente entra directo en camilla hacia el escáner, aunque depende de cómo venga el enfermo», explica López Mesonero.

El Interterritorial solicita que los casos de ictus tarden menos de dos horas en llegar al hospital desde el inicio de los síntomas, pero esto depende de la agilidad de la familia a la hora de reconocer los síntomas y llamar a una ambulancia, así como de la distancia con los hospitales referencia.

La nueva estrategia tiene otras exigencias bastante lógicas como la disponibilidad de neurólogos de guardia -que se cumple- o que la activación del código ictus se limite a pacientes con un déficit neurológico agudo de menos de 24 horas.

Desde el Hospital de Salamanca se señala que también se cumple con el objetivo de lograr que los ictus isquémicos tengan una supervivencia superior al 70% al cabo de los primeros meses. «Desde que incorporamos la trombectomía, en febrero de 2022, hemos ido analizando los datos de mortalidad y sí, se consigue una supervivencia superior al 70%», recalcan.

El último de los puntos hace alusión al compromiso de disminuir en un 20% las complicaciones infecciosas. «Tener más camas nos hace que las enfermeras estén más disponibles para esos pacientes y, por lo tanto, se produzcan menos complicaciones», interpreta el neurólogo Luis López Mesonero.

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