13 noviembre 2019
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Una fuerza galáctica para los niños con cáncer en Salamanca

Pediatría ya utiliza unas cajas de Star Wars para meter dentro las bolsas de quimioterapia de los niños, que sienten que están recibiendo poderes para combatir su enfermedad

22 oct 2019 / 21:54 H.

La Legión 501 aterrizó hace varias semanas en Salamanca. La división española de Star Wars -con cerca de 600 soldados y tropas imperiales- envió una comitiva al Hospital de Salamanca en misión especial. Su objetivo era entregar a los responsables de Pediatría unos coloridos artilugios que otorgan poderes especiales a los niños que combaten contra los malignos invasores de su organismo.

El jefe de Pediatría, Pedro Gómez de Quero, fue el encargado de autorizar la audiencia con los emisarios de la Legión 501. “Además de colaborar con varias organizaciones, suelen realizar visitas a hospitales para ver a los niños. Ellos tuvieron la idea de traer estas chemobox, que son cajas diseñadas con materiales biodegradables y que se fabrican con impresoras 3D. Se utilizan para meter dentro la bolsa de la quimioterapia, así los niños no tienen que ver el líquido y sienten que, de alguna forma, la caja con logotipos especiales les está otorgando poderes para luchar contra la enfermedad. La finalidad es conseguir que los niños tengan menos ansiedad cuando se someten a un ciclo”, relata.

El primer envió procedente desde la Ruta de Kessel son dos cajas, pero el Hospital tiene decidido solicitar otras dos porque están contando con una notable aceptación de los pacientes. Desde la Legión 501 explican que su propósito es “que los niños que tienen que pasar por un tratamiento intravenoso se sientan pequeños superhéroes, y que imaginen y sueñen que la medicación puede contener superpoderes para conseguir la mejoría de su estado de salud”. Las cajas o chemobox representan a cuatro personajes míticos de Star Wars, tienen materiales naturales y se fabrican sin tornillería para no dañar las bolsas.

La reacción de los niños en el Hospital de Salamanca está siendo de sorpresa y alegría. “Depende un poco del rango de edad que tengan, porque los más mayores son más conscientes del proceso y lo asumen de otra manera. Los pequeños sienten que estas cajas le añaden poderes a la medicina y creo que les ayuda”. Los ciclos de quimioterapia tienen una duración que varía entre cada paciente. Los efectos secundarios son menores en los niños que en los adultos, pero aún así es posible que sientan náuseas durante la infusión. “Los efectos secundarios son a posteriori, a los días siguientes”. Una batalla en toda regla. Una pelea con altibajos en la que los niños saben que, a partir de ahora, van a tener de su lado a las tropas del bando imperial.

“Son niños muy especiales y tenemos que cuidarles”

Desde el servicio de Pediatría del Complejo Asistencial aseguran que los pacientes que tienen que superar un cáncer -tanto líquido como sólido- “son niños muy especiales”. El Hospital atiende a numerosos pacientes y se marcan las premisas de prestar un mimo especial “también a sus familias”. “El gran objetivo de la Pediatría es centrarnos en el cuidado de los enfermos y las familias, pero en el campo oncológico es mucho más importante. Afortunadamente contamos con la ayuda de Pyfano”, celebra el jefe de Pediatría, Pedro Gómez de Quero. Cuando a un menor se le diagnostica un cáncer se intenta gestionar el proceso de una manera más humana y acorde a su edad. “Les entregan un maletín que nos dan a través de Pyfano. Allí tienen un diario para ir registrando el proceso, unas pegatinas, etc. La labor que hace Pyfano con las familias de los niños con cáncer es imprescindible”, asegura Gómez.